“Con esta fecha mando un poder a Don Juan de los Ríos para que en mi lugar contraiga matrimonio contigo, dicho Don Juan te presentará el poder y carta que le escribo a este respecto”, se lee en la misiva que envió Eduardo Abaroa el 20 de marzo de 1879 a Irene Rivero, su esposa, con quien tuvo cinco hijos.
Abaroa se encontraba en Calama, para organizar la defensa de la integridad de la patria y Doña Irene y sus cinco hijos en San Pedro de Atacama.
Tres días antes de pasar a la historia como el “Héroe de Calama”, Abaroa tomó todas las previsiones del caso. “Adjunto a usted, un poder en forma para que me haga el servicio de representarme y contraer matrimonio con doña Irene Rivero, suplico a usted que dé todos los pasos que sean necesarios hasta concluir y perfeccionar todo con arreglo en las formalidades que requieren esta clase de asuntos. Dicho servicio sabrá agradecerle su amigo”, dice la carta de Abaroa enviada a Juan de los Ríos.
Al respecto, el historiador Fernando Cajías de la Vega comenta en la obra Cartas de Abaroa editada por su nieto, Ronald MacLean Abaroa en 1987: “Como presintiendo lo que iba a suceder, toma la decisión de contraer matrimonio por poder. Su compañera Irene se encontraba en San Pedro, le envía harina, una damajuana de anisado, dos sandías y se lamenta por no poderle enviar azúcar”.
EL COMERCIANTE
19 de marzo 1879 • “Por las carretas de Don José Barreda le agradeceré me mande una docena de botines para los niños de todo tamaño será servicio que le agradeceré, su amigo atentamente seguro servidor”, se lee en la misiva enviada a Tocopilla a Roberto Cruz. La misiva forma parte de un copiador de cartas.