El papel de Estados Unidos en el conflicto colombiano y especialmente en la operación que dio muerte al número dos de las FARC, Raúl Reyes, en territorio ecuatoriano, es centro de una polémica entre Bogotá y Quito.
“La guerra la estamos ganando a las FARC gracias a que Estados Unidos ahora comparte información que antes reservaba”, dijo un funcionario del Ministerio de Defensa colombiano que pidió la reserva de su nombre.
“Hoy, obtenemos datos nítidos de coordenadas (ubicación), conversaciones e identificación de redes de apoyo, que los tiene desquiciados”, agregó.
Reyes, hombre de confianza de Manuel Marulanda máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), murió el 1 de marzo abatido por un bombardeo en Ecuador, lo que desencadenó en una crisis diplomática sin precedentes en la región.
Ante la precisión del ataque, versiones divulgadas en Quito y la misma guerrilla señalan que en el ataque se usó sofisticado armamento “inteligente” que sólo posee EEUU, lo que fue negado tanto por Washington como por el gobierno de Álvaro Uribe.
La participación estadounidense “se limitó a la entrega de información clave directamente a la policía colombiana, cuyo director (el general Óscar Naranjo) goza de la total confianza de Washington”, agregó.
Bogotá sostiene que para la operación su aviación usó 10 bombas convencionales lanzadas desde Colombia por aviones Súper Tucano. Bogotá, AFP