Nada más ser elegido ayer como nuevo primer ministro de Pakistán, Yusuf Raza Gilani lanzó el primer desafío al presidente Pervez Musharraf al decretar la liberación de todos los jueces que estaban bajo arresto domiciliario por orden del general.
Musharraf tomó esta medida en noviembre del 2007, cuando los magistrados debían pronunciarse sobre la validez de la reelección del presidente. En esa época, el presidente Musharraf hacía frente a una sangrienta ola de atentados terroristas, por lo que decretó el estado de excepción el 3 de noviembre. Luego, destituyó a más de 60 jueces.
“Hoy, la democracia ha sido restaurada, gracias al sacrificio supremo de Benazir Bhutto”, declaró Gilani, del Partido del Pueblo Paquistaní (PPP), ante los diputados que le eligieron primer ministro. “Ordeno que todos los jueces detenidos sean liberados”, continuó el primer ministro. Poco después, la Policía comenzó a retirar las alambradas y bloques de hormigón que impedían el acceso a los domicilios de los jueces. Poco después, el ex presidente de la Corte Suprema apareció en el balcón de su domicilio claramente emocionado. Islamabad, AFP