Un policía murió y varios resultaron heridos ayer durante disturbios en la provincia de Sichuan, en el suroeste de China, poblada por tibetanos, informaron durante la noche medios oficiales, citando fuentes locales.
La agencia China Nueva aseguró que el incidente tuvo lugar en la prefectura autónoma de Garze, históricamente parte del Tíbet, pero que ahora pertenece a la provincia de Sichuan.
Por otro lado, las autoridades chinas anunciaron que 381 personas que participaron en los “disturbios” que tuvieron lugar en la zona poblada por tibetanos de la provincia de Sichuan se entregaron a la Policía, según informó ayer la agencia estatal de noticias China Nueva.
Alrededor del mediodía del lunes (4.00 GMT, 12.00 de la medianoche de ayer en Bolivia) los 381 involucrados en los violentos disturbios de la semana pasada en el distrito de Ngawa (denominado Aba por los chinos) se entregaron voluntariamente, señala un escueto despacho de la agencia oficial.
Las autoridades habían dado un plazo, que expiró la semana pasada, para que los que participaron en las manifestaciones contra el gobierno chino del Tíbet se rindieran.
Las protestas de los monjes tibetanos que comenzaron hace dos semanas en Lhasa, la capital tibetana, se extendieron a las provincias vecinas, donde viven comunidades tibetanas, como en el caso de Sichuan.
En Caracas, el presidente venezolano Hugo Chávez rechazó ayer la condena que ha suscitado la violencia reciente en el Tíbet y sostuvo que se trata de “un plan” de EEUU para debilitar a China.
En un discurso transmitido por el canal oficial VTV, Chávez repudió “las imágenes de violencia en el Tíbet, ¿contra quién es esto? Contra China, es el imperio (EEUU) que quiere debilitar a China, porque se levanta”.
Desde el 14 de marzo, monjes tibetanos han realizado manifestaciones en Lhasa, la capital del Tíbet, que se han extendido a las provincias vecinas donde viven comunidades tibetanas.
En Washington, la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, llamó ayer a China a dialogar con el Dalai Lama como parte de una “política más sostenible” de Pekín en el Tíbet, tras reunirse con su par indio Pranab Kumar Mukherjee. Pekín, AFP
Pekín descalifica a la prensa
La propaganda china acusó ayer a los medios de comunicación foráneos de “ignorantes” y “ciegos a la realidad” a la hora de cubrir las revueltas tibetanas, en un duro editorial que publica el Diario del Pueblo.
En el artículo, el diario portavoz del Partido Comunista asegura que mientras 100 gobiernos de todo el mundo han mostrado su apoyo a China tras los violentos incidentes, algunos medios de comunicación que “se creen salvadores de la justicia y la moral” se han mostrado parciales y han cometido errores. “Algunos reportajes subjetivos han mostrado que una parte de la prensa no es justa y objetiva, y está informando mal a los lectores”, señala.
El diario asegura que algunas informaciones de periodistas extranjeros en Pekín fueron cambiadas por sus redactores-jefe en sus países de origen o cortados, mientras que se prestó amplia difusión a lo que Pekín considera “rumores”, tales como la muerte de 100 tibetanos a manos de la policía china. Pekín, EFE