Ha costado Dios y ayuda que Don Evo se mostrara dispuesto a entrar en diálogo con sus competidores. Por su parte, los autonomistas que parecerían bien dispuestos, se echan atrás por la prohibición de exportar aceites. Sin embargo sólo el diálogo, si es que llega a llevarse a cabo, nos dirá si nuestra esperanza —que se debilita a medida que pasan las horas— tenía algún fundamento. Si hubiese buena voluntad, ambas partes tendrían que convocar a un equipo de ´sabios´ constitucionalistas de diversas tendencias ideológicas para que ensayaran una nueva redacción, tanto del texto de La Glorieta, como de los estatutos autonómicos. En el primer caso, los expertos tendrían que limar los artículos incompatibles con la democracia, suprimir los textos racistas, los contradictorios y los incomprensibles. Por otro lado, los ´sabios´ constitucionalistas tendrían que depurar aquellas pretensiones de los estatutos autonómicos que olieran a separatismo y demolición de la unidad nacional. La autonomía no es separatismo. Delicada tarea, pero indispensable. Ya sé que la salida a la crisis por esta vía contradice a los referendos y demás previsiones electoralistas. Sin embargo, no le veo otra solución razonable. Pero las partes involucradas están atrapadas en perversas argucias que pueden acabar agravando la polarización que divide al país.
Pues en estas estábamos cuando al fanfarrón de Hugo Chávez se le ocurrió alumbrar el Alba (hasta suena a poesía), o sea la Alternativa Bolivariana para las Américas. Con este instrumento, Chávez y sus socios pretenden aglutinar una integración regional de contenido socialista extremo. Y con esto, ponerse a la altura de la Unión Europea. ¡Deslumbrante ilusión! Pero sólo alcanzable con 50 años de trabajo creativo y de renunciamientos de los países que la componen.
Ahora bien, dígame Ud. ilustrado lector, ¿cómo es posible alcanzar una integración que funcione, con países como Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Venezuela está pasando por la vergüenza de que, siendo una de las más grandes potencias petroleras del mundo, figura en la lista de países en donde la pobreza ha crecido en los años de chavismo. Y no hablemos de la indecencia de aliarse con un Gobierno que se sostiene sobre las instituciones del Estado corrompidas hasta la médula. Cuba, el país más atrasado en lo político y en lo económico, empieza a ensayar un programa de libertad en el comercio de productos agrícolas de los pequeños campesinos, y permite tímidas sugerencias de los lectores del periódico oficial, sobre algunos cambios que habría que hacer con el fin de vivir con menos prohibiciones. La integración con un país políticamente embrionario no es un buen sustento al proyecto regional. Ecuador está en dolores de parto por su próxima Constitución Política y su Gobierno es sospechoso de complicidades con las FARC. Nicaragua apenas es el negro de la uña de cualquier ´alternativa´; Bolivia tampoco pasa por sus mejores momentos. La visión económica cortoplacista, la polarización regional, la ingobernabilidad, la inseguridad jurídica y otras calamidades, contrapesan las ventajas que podría aportar en cualquier proyecto integrador. ¿La ´Alba´ es un poema o un suicidio?
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
Y sin embargo, se mueve
Los días pasados hice un apresurado camino desde el valle hasta el chaco visitando municipios. Entre todo lo que fue novedad, ajetreo y disfrute, escogí para compartir con ustedes las dos experiencias que vienen a continuación.
Las vacunas
El programa ampliado de inmunizaciones tiene una experiencia de cerca de 30 años, tiempo en el cual se han logrado coberturas nunca vistas anteriormente en nuestro medio, haciendo que la población en general se movilice en campañas masivas donde se ha llegado a cubrir un buen número de personas vacunadas.
¿"Refundación permanente" en la CPE?
Un profesor noruego muy conocido recordaba hace algunos años que las constituciones son cadenas con las cuales los hombres se atan a sí mismos en sus momentos de sobriedad para evitar perecer por suicidio en momentos de desvarío colectivo.
Prevención y rehabilitación
El consumo de drogas en Bolivia se ha ido incrementando de manera sostenida en los últimos veinte años, ante la apacible mirada de la sociedad y los gobiernos de turno.
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Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía