La solución a la crisis de Colombia y Ecuador se aleja Luego de que Quito anunció que pedirá a la Organización de los Estados Americanos que intervenga en el caso de la muerte de un ecuatoriano, la pelea con Bogotá se centra en demostrar si la víctima era o no de las FARC.
La crisis entre Colombia y Ecuador se agudizó ayer con declaraciones cruzadas en torno a la muerte de un ecuatoriano en el campamento de las FARC, atacado el 1 de marzo, y se alejó así la posibilidad de una pronta normalización de relaciones.
La canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, subrayó que para reanudar las relaciones con Colombia es imprescindible “acabar con este continuo ataque al Ecuador” y con la difusión de informaciones “no verificadas”.
Salvador parecía aludir a las informaciones provenientes de Bogotá que afirman que la única víctima ecuatoriana del ataque colombiano al campamento situado en territorio de Ecuador, Franklin Aisalia Molina, era un “miembro activo” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El cadáver de Aisalia fue llevado a Bogotá por los militares colombianos que participaron en la operación junto al de Luis Édgar Devia “Raúl Reyes”, número dos de las FARC, organización que en Colombia, EEUU y la Unión Europea es considerada “terrorista”, en la creencia de que era el de su lugarteniente.
“Al revisar nuestros archivos nos llevamos la sorpresa que es el mismo Franklin Ponelia Molina, alias ‘Lucho’ (...), miembro activo de las FARC”, dijo ayer a Radio Caracol el comandante del Ejército de Colombia, Mario Montoya, al aludir al ecuatoriano. Agregó que el cometido de “Lucho” era prestar asistencia logística a los cabecillas de las FARC que llegaban a Ecuador.
Por ahora, para el Gobierno de Ecuador, Aisalia es un cerrajero quiteño de 38 años desaparecido días antes del ataque, como afirman sus familiares, el cual fue víctima de una “acción ilegítima”, como señaló ayer la canciller Salvador. “Habrá que determinar si tiene vínculos (con las FARC)”, subrayó la jefa de la diplomacia, quien ofreció el apoyo de su Gobierno para la repatriación del cuerpo. Bogotá, Quito; EFE
PEDIDO DE BOGOTÁ
Una demanda • El gobierno de Colombia busca restablecer las relaciones diplomáticas con Ecuador rotas por Quito tras el ataque a un campamento de la guerrilla de las FARC en ese país, pese al nuevo escollo surgido por la muerte en ese hecho de un ciudadano ecuatoriano. El canciller colombiano Fernando Araújo anunció ayer que ése es el objetivo del presidente Álvaro Uribe, según un reporte de la agencia AFP desde Bogotá.