Las fuerzas de seguridad iraquíes protagonizaron ayer un operativo violento contra miembros de las milicias del Ejército Mehdi, leales al clérigo radical chiíta Moqtada al-Sadr, en Basora.
Por lo menos 30 personas murieron durante el combate, algunos en enfrentamientos callejeros y otros a causa de bombardeos aéreos de fuerzas internacionales. El oficial iraquí, Ali al-Dabbagh, advirtió que el gobierno de Irak tratará con puño de hierro contra cualquiera que intente socavar la seguridad.
El Ejército Mahdi, por su parte, amenazó con empezar una campaña de desobediencia nacional si las operaciones no terminan en esta jornada.
Las fuerzas militares británicas, que entregaron el control de la ciudad a los iraquíes en diciembre, señalaron que el primer ministro iraquí, Nouri al-Maliki, está en la ciudad para supervisar la operación militar.
El comandante militar iraquí a cargo del operativo, general Alí Ghaidan, señaló que sus fuerzas también confiscaron armas y material explosivo.
El corresponsal de la BBC, Adam Brookes, señala que tres brigadas del ejército iraquí fueron enviadas a Basora, añadiendo que hasta 15.000 soldados participaron en la acción militar.
Mientras tanto, varios residentes de Kut, entre Basora y Bagdad, aseguraron que las milicias Mahdi tomaron el control de algunas zonas de la ciudad. Aun cuando la Policía negó estas afirmaciones, confirmó que se registraron enfrentamientos violentos. BBC mundo
Se amenaza con una rebelión
El clérigo radical chiíta Moqtada al-Sadr amenazó ayer con llamar a una rebelión nacional, tras los combates entre sus milicianos del Ejército del Mahdi y las fuerzas regulares en Bagdad y Basora (sur).
En los combates en Basora, que comenzaron al amanecer y amainaron por la tarde, resultaron heridas 40 personas, según fuentes policiales y sanitarias. La segunda ciudad del país, situada a 550 km al sur de Bagdad, y centro neurálgico de la economía iraquí, estaba paralizada por los combates.
Mientras, en Bagdad, militantes del Ejército del Mahdi se enfrentaban ayer por la tarde con tropas estadounidenses e iraquíes en el barrio de Sadr City, en el norte de Bagdad, y en otros sectores chiítas de la capital iraquí, según fuentes iraquíes que no dieron un balance de víctimas.
Sadr City, feudo del clérigo Moqtada al-Sadr, estaba rodeado por las tropas estadounidenses e iraquíes, mientras que los milicianos armados estaban movilizados en la zona, según testigos. Tanto en Basora como en al menos otras cuatro ciudades chiítas se ha impuesto el toque de queda. Basora, AFP