Más de la mitad de las mujeres que sufren explotación sexual en España son de origen iberoamericano, según un estudio presentado ayer en Madrid por la Fundación de Mujeres Progresistas, en el Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos.
Brasil, Colombia, República Dominicana y Paraguay son los principales países de procedencia de estas mujeres, que son de clase social media, muchas de ellas con estudios y con trabajo en sus ciudades de origen.
El informe sitúa a España como uno de los principales destinos de estas redes latinoame- ricanas, en las que las víctimas, según señaló la presidenta de la Federación, Yolanda Besteiro, son obligadas a prostituirse hasta saldar su deuda con la organización uno o dos años después.
El carácter “familiar” de las redes procedentes de América Latina dificulta su control, ya que la víctima es captada por una persona de su entorno con la promesa de una vida mejor en el país de destino, para ser abandonada después en situación de indefensión y dependencia.
En muchos de los casos, como en Bolivia o Ecuador, según señala el estudio, son los mismos funcionarios públicos de los países de origen los que están implicados. Colombia es el que presenta más avances en la legislación, materia judicial y coordinación en la lucha contra la trata de personas. Madrid, EFE