Envío de refuerzos a Epizana demoró más de siete horas Así lo reveló uno de los 18 policías del primer contingente que llegó a Epizana para rescatar a los tres policías. El subcomandante se defiende.
Uno de los 18 policías que viajó a Epizana para rescatar a los tres efectivos que estaban de rehenes el 26 de febrero, reveló que, tras percibir la violencia de la gente, se pidió refuerzos para ingresar al lugar, pero llegaron más de siete horas después, cuando los policías estaban muertos.
“A las cinco en punto pedimos refuerzos y con eso digo todo, se han dormido, les ha valido, esperamos refuerzo, llegamos a las 9.00, esperamos y ya eran las 10.30. A las 11.00 llegaron (los refuerzos) al cruce Tiraque”, informó el policía que pidió guardar su nombre en reserva.
En vehículo se llega al lugar, desde la ciudad de Cochabamba, en dos horas. Los refuerzos tardaron más de siete. Llegaron cerca del mediodía.
La mañana del 26 de febrero, una turba enardecida de comunarios de la localidad de Epizana, en Cochabamba, golpeó brutalmente, quemó y finalmente asesinó a tres efectivos policiales supuestamente porque fueron víctimas de extorsión.
El mismo efectivo policial que llegó a Epizana a las 5.00 del 26 de febrero junto a 17 policías más en el primer contingente policial, informó que tanto el subcomandante de la Policía, Ismael Medina, como el comandante, José Copa, sabían exactamente de la violencia generada en el lugar y aun así no enviaron ayuda. Por su parte, el subcomandante de la Policía en Cochabamba, coronel Ismael Medina, aseveró que sólo se enteró del primer reporte en el que se conocía que los comunarios estaban ebrios y había mucha gente.
Al consultarle por qué se envió sólo 18 efectivos, Medina respondió que como los comunarios sólo pedían un coronel, el grupo policial fue “a apoyar al personal que estaba retenido, para que los entreguen y se vengan. No iban a enfrentarse”, sostuvo.
Además, señaló que en las comunicaciones de radio sólo dieron lineamientos generales, “no había información concreta. En mi criterio era suficiente”.
En una de las grabaciones, el Subcomandante recibe el reporte de que eran 100 personas que estaban dispuestas a matar. Pero, envió sólo a 18 efectivos.
Un detenido da datos clave
El encargado de Relaciones Públicas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Boris Bellido, informó que las armas y teléfonos celulares de los policías linchados se encuentran en la casa de uno de los acusados, Trifón Huayllani Pizarro (35), quien habría confesado tal situación.
“Reconoció que en su domicilio se encuentra un bolsón de uno de los policías con arma, dos celulares y los efectos personales. Estamos recabando la orden de allanamiento para ingresar a su vivienda”, dijo.
Ayer en Cochabamba, familiares de los policías asesinados en Epizana iniciaron movilizaciones tras la difusión del video en el que se muestra el linchamiento de los efectivos, pidieron la detención de todos los implicados, juicio y sanción además de la renuncia del comandante Departamental de la Policía, José Copa, a quien acusaron de permitir la muerte de los efectivos. Redacción Cochabamba
Cronología de conversaciones del 911
El sistema policial 911 registró varias de las conversaciones que se tuvo desde la captura hasta la muerte de los tres policías en Epizana.
Conversación 1
Entre el subcomandante de la Policía de Cochabamba, Ismael Medina, y el teniente Encinas, despachador del 91. A la 1.30 del 26 de febrero.
Encinas: Buenos días, habla el teniente Encinas.
Medina: Encinas, F31 ¿qué es lo que está ocurriendo?
Encinas: Que a horas 1.00, 100 personas o más han tomado el retén de Epizana. El motivo es que los policías de Chillijchi por extorsión (...) están como rehenes y piden 401 (policías en peligro de muerte). “Si no vemos un jefe les vamos a linchar” hablan los vecinos de ahí.
Medina: Quién ha indicado eso, ¿los del lugar...?
Encinas: Sí las 100 personas, si no hay aquí un comandante, alguien con quien hablemos cómo extorsionan acá los policías y como toman...
(Se corta, luego continúa)
Encinas: Cuando se reportó (el hecho) ya dije a la UTOP que esperen con equipo completo, ya están esperando ahí.
Medina: ¿Ya estaba ese equipo de la UTOP?
Encinas: Sí, sí, yo he hecho armar para esperar instructivas de la superioridad mi coronel.
Medina: A ver, por radio voy a preguntar eso.
Conversación 2
Entre el cabo del retén de Epizana Martín Mamani y otro policía del 911 después de que se supo que la gente enardecida tomó a los tres efectivos de rehenes.
Mamani: Mi sargento, los policías que están allá en Epizana son el sargento Willy Álvarez, el policía Yupanqui y el policía Avilés...
Sargento: ¿Vos ya te has venido?
Mamani: Nosotros nos hemos venido con los del Cono Sur. Hemos abandonado el puesto.
Sargento: ¿En qué lugar están los tres (policías) en Epizana?
Mamani: Ha sido a unos 20 metros de la tranca, después les han llevado al pueblo.
Sargento: ¿Por qué los han agarrado?
Mamani: (Los policías) han llegado a la tranca mi sargento y les he dicho que la gente de ahí es un problema. Posiblemente ellos no les dejan pasar a los vehículos particulares y han detectado que estaban borrachos. Les han hecho parar y parquear al otro lado. Ya me he retirado, estaba en la cabina. Una vez ahí he visto al otro tendido, he tenido que correr para apaciguar. Luego, le dije al sargento Willy que le dé parte al jefe. Ahí la gente se ha reunido.
Conversación 3
Entre el subcomandante Medina y el despachador del 911, entre las 8.00 y las 9.00 del 26 de febrero, cuando los tres policías aún estaban con vida.
Medina: ¿Qué novedades hay?
Despachador: Sí mi coronel.
Medina: Vos ya deberías estar reportando.
Despachador: La última novedad ha sido a las seis de la mañana que los pobladores solicitan la presencia del fiscal.
Medina: Sé que el fiscal ya ha debido partir. Si es que ha ido o no ha ido.
Conversación 4
Después de 10 horas del primer reporte, los tres policías fallecieron en Epizana. La noticia se la dio a conocer a través del 911.
Policía: ¿911 buenos días?
Otro policía: Llamaron de Epizana. En plena carretera han linchado a tres policías que están botados ahorita.