La Superintendencia de Transportes otorgó la autorización de Servicio de Transporte Automotor Escolar (TAE) a un bus que no rendía las condiciones necesarias y que además funcionaba desde hace 30 años.
El lunes, un bus escolar de la Unidad Educativa del Ejército, que circulaba por el barrio de Bajo Següencoma con al menos 10 niños en su interior, según Tránsito, sufrió la rotura de los frenos y mató a una joven de 21 años. El accidente dejó heridos a tres estudiantes de primaria, además del ayudante del chofer.
“Este bus escolar era modelo 1978 (...). La superintendencia emitió entre sus estándares que los buses no podían tener antigüedad mayor a 15 años, sin embargo, ante un recurso de revocatoria presentado por representantes de una asociación de transporte escolar, la superintendencia tuvo que modificar esta resolución (que data de octubre del 2007) y emitió la Resolución Administrativa 309/07 (el 20 de diciembre del 2007), que dice que los operadores deberán presentar una certificación emitida por algún taller mecánico autorizado por el Organismo Operativo de Tránsito que certifique en forma escrita que el vehículo se encuentre apto para prestar el servicio TAE”, aseveró ayer el director de Regulación de la Superintendencia de Transportes, Abdón Pórcel.
Además, en febrero del año en curso, el ente regulador emitió una primera lista de operadores autorizados para la prestación del servicio TAE, donde figura el nombre del conductor del bus siniestrado, Wílmer Juan Yujra Paredes, con placa de control 140-BIH, junto a otros 53 choferes más. Esta lista supone “garantizar la seguridad de los alumnos” en sus recorridos.
La Resolución 240/07 emitida por la Súper revela en su artículo 6, inciso d), que la antigüedad del bus “no debe ser superior a los 15 años desde su fecha de fabricación”; sin embargo, dos meses después, “la Superintendencia de Transportes tuvo que modificar este artículo y es por eso que se permite”, según señaló Pórcel.