Policías del Batallón de Seguridad Física (BSF) de Cochabamba se declararon ayer nuevamente en estado de emergencia y emplazaron al Comando General de la Policía a honrar el convenio firmado el 12 de marzo.
Tras denunciar persecución, seguimiento, amenazas y memorandos de cambio de destino, los uniformados de esta unidad policial —que hasta hace dos semanas estuvieron por 15 días amotinados exigiendo mejoras salariales e incluso alguno de ellos advirtió con suicidarse si no se atendían sus demandas— advirtieron con un nuevo motín y huelga de hambre ante el incumplimiento de los compromisos.
Luego de dar un plazo hasta hoy, los efectivos junto con sus familiares volvieron a ocupar su cuartel en la plaza de San Antonio y denunciaron que muchos de los policías que participaron en el conflicto anterior son víctimas de seguimiento por parte de personal de Inteligencia, permanente hostigamiento y hasta amenazas de muerte mediante llamadas telefónicas anónimas.
"Personal de Inteligencia está tras de mí, me amenazan; estamos viviendo como en gobierno de facto. El general dispone de un memorándum para cambio de destino a Pando de un camarada, sin viáticos, cuando el viaje es sólo por avión", denunció el policía Jhonny Romero.
Dijo que las amenazas son coincidentes a todos los que participaron de ese movimiento y que pese a la firma de un acuerdo donde se establece dejar sin efecto represalias en su contra, se vulnera ese aspecto. ANF