Los cubanos Ariel Collazu y Julio Iznaga, disidentes del régimen gubernamental de su país, viven en el Aeropuerto Internacional de El Alto desde el último lunes, cuando fueron devueltos, uno de Cuba y otro de Costa Rica.
Collazu relató a La Razón que vino de vacaciones a Bolivia desde México, donde viven su esposa y sus dos hijos, y cuando intentó retornar, la empresa aérea donde adquirió su pasaje le impidió hacerlo y decidió mandarle a su país de origen, “pero me devolvieron porque no puedo entrar a Cuba (por ser disidente)”.
Según el cubano, cuenta con la documentación que acredita que vive en México, por lo que no existe ningún motivo para que la empresa aérea le haya devuelto a Cuba. “Yo quiero que me devuelvan mi pasaje, yo quiero regresar a México”, señaló.
En el caso de Julio Iznaga, salió de su país con una visa turística y cuando intentó retornar, la empresa aérea “no me quiso dejar volar vía Guatemala, hizo que volara vía Costa Rica” y entonces decidió no abordar el avión a Cuba y se quedó en Costa Rica, donde no le dieron refugio y le devolvieron a Bolivia.
Los dos cubanos están imposibilitados de salir del aeropuerto porque, si lo hicieran, pueden ser detenidos, de acuerdo a las leyes migratorias. Según Collazu, su estadía se complica por la falta de alimentos y de cobijo.