La Sinfónica abre el 2008 con una obra de Beethoven La programación anual del elenco suma 14 recitales, entre ellos estrenos nacionales y un tributo a Pavarotti. Hoy, interpreta la Novena Sinfonía.
Un centenar de músicos y coralistas se reunirán desde hoy en la primera temporada que presenta la Orquesta Sinfónica Nacional. “Creemos que es importante, en la coyuntura nacional, el mensaje de paz de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven”, explica David Handel quien hasta el sábado (20.00) dirigirá tres conciertos en el Centro Sinfónico Nacional (c. Ayacucho 366).
Los recitales contarán con la participación de la Sociedad Coral Boliviana y de los solistas invitados: Karina Stepanian (soprano armenia), Teresa Morales (mezzosoprano boliviana), Pablo Henrich, (tenor boliviano-estadounidense) y Enrique Gibert Mella (barítono argentino). “Es una puesta grande que se suma al Beethovenfest que iniciamos hace dos años”, explica el director estadounidense.
Éste será el inicio de una apretada agenda para la Orquesta Sinfónica que este año, además de presentar 14 temporadas con diversos programas, invitará a músicos internacionales y realizará presentaciones en Oruro, Cochabamba y Santa Cruz, gracias al apoyo de AeroSur.
“Proponemos una programación que es amplia y diversa para llegar a más público. Además de invitados de primer nivel como el director holandés Albert George Schram o el boliviano Rubén Silva, que vendrá desde Polonia, habrá estrenos como unos Cantos Bíblicos de Gastón Arce, un homenaje a Pavarotti o una selección de música brasileña”, asegura Handel, quien hace 10 años dirige el elenco. “Soy un boliviano más, enamorado de la Orquesta”, reconoce satisfecho al ver que el Centro Sinfónico está casi terminado. “Falta muy poco: una sala de ensayos, la ampliación del hall de la planta baja y los ambientes del sótano. Ahora vamos a estrenar la calefacción, donada por la Corporación Andina de Fomento”, añade.
“Tenemos un público fantástico”, asegura David Handel y sólo espera que “a nivel estatal se entienda que el presupuesto de la Sinfónica no refleja su trabajo y no satisface el nivel de exigencia de los espectadores. Ojalá mejoren los salarios y la Orquesta llegue a todo el país”. Ése es el empeño que mueve al director.