El ex ministro boliviano Luis Arce Gómez, quien pretende evitar ser deportado al país, se quedó ayer sin abogada, después de que ésta presentase a la jueza encargada del caso en Miami una petición de renuncia, la que justificó “por falta de experiencia”.
El ex militar fue condenado en ausencia en 1993, a 30 años de prisión, por delitos de lesa humanidad cometidos durante el golpe militar de Luis García Meza en 1980. El año pasado, cumplió la mitad de otra pena, por narcotráfico, en EEUU.
“Su abogada nos ha entregado una moción para retirarse del caso”, dijo la jueza de inmigración Denise Slavin a Arce Gómez, en la audiencia celebrada ayer en el centro de detención de inmigrantes de Krome de Miami.
Tras responder el ex ministro que no tenía ninguna objeción que manifestar, la magistrada aceptó la petición de Maribel A. Pizá, la abogada de oficio, de retirarse del caso. Pizá reconoció a la jueza que no estaba “cualificada” para la defensa de un caso de esta “gravedad”. Miami, EFE