El Gobierno apuesta al Programa Multisectorial Desnutrición Cero para mantener y mejorar los índices que alcanzó en los últimos 16 años para reducir la mortalidad infantil en el país, dijo ayer el vicepresidente Álvaro García Linera durante la presentación del informe del Estado Mundial de la Infancia 2008.
El ministro de Salud, Wálter Selum, se refirió a los avances más destacados del programa y citó entre ellos al programa de lactancia materna (aprobado con una ley), la distribución de micronutrientes en más de 60 municipios, el fortalecimiento de la infraestructura de salud y la capacitación de personal médico y de enfermería en desnutrición.
Según el informe del Estado Mundial de la Infancia 2008, entre 1990 y el 2006, la mortalidad infantil en Bolivia se redujo en 51 por ciento. De continuar con este ritmo, el país podría cumplir, el 2015, con uno de los Objetivos de Desarrollo del Mileno, referido a erradicar la muerte de niños en al menos dos tercios.
El representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Gordon Jonathan Lewis, destacó los logros del proyecto Desnutrición Cero, pero además realizó 10 sugerencias para acelerar el ritmo de reducción de la mortalidad infantil.
Las medidas sugeridas por el organismo internacional son la presencia de un agente de salud capacitado en los partos; la atención de los lactantes de bajo peso al nacer; el fomento de la higiene; la nutrición adecuada; inmunización (vacunas); rehidratación oral; distribución de suplementos nutrientes; lucha contra el paludismo; la prevención del VIH-Sida, y el tratamiento pediátrico de este síndrome.
“No debemos contentarnos con simplemente mantener el ritmo actual de reducción de la mortalidad infantil. Bolivia demostró que puede hacer mucho más”, reflexionó Lewis.
En su discurso, García dijo que “no puede haber un gobernante que duerma tranquilo mientras tengamos niños que se mueren”.