En Argentina racionan la venta de alimentos Los supermercados de las ciudades restringen la venta de productos de primera necesidad. Ya se terminó la carne. El paro del agro lleva 15 días; rechaza el alza del impuesto a la exportación de granos de 35 a 44%.
BUENOS AIRES • Un grupo de personas marcha en la Plaza de Mayo, tras pelear con gente oficialista, el miércoles 26.
“Sólo dos pollos por compra”, advirtió ayer un cartel en un supermercado de Buenos Aires que, como otras cadenas de la competencia, ha agotado sus reservas de carne y ha optado por restringir la venta de alimentos básicos para frenar el desabastecimiento provocado por el conflicto agropecuario.
Agotada la carne, las limitaciones en las ventas afectan al pollo, la leche, los huevos y otros productos básicos que empiezan a escasear en las grandes ciudades, tras 15 días de huelga comercial de los productores agropecuarios, decididos a mantener el paro y los bloqueos en las carreteras contra el incremento de los impuestos a la exportación aprobado este mes.
La huelga, que ha unido a terratenientes y pequeños productores del campo contra la política gubernamental, se ha convertido en la primera gran crisis que enfrenta la presidenta Cristina Fernández, blanco de dos noches consecutivas de “cacerolazos” en Buenos Aires y otras grandes ciudades del país.
Fernández se ha mostrado hasta ahora inflexible, ignorando los insistentes llamados al diálogo que han lanzado dirigentes de su propio partido, el Justicialista (peronista), opositores, organizaciones sociales y hasta la Iglesia Católica.
Desde Gualeguaychú, uno de los puntos más conflictivos de la protesta, en la frontera con Uruguay, el líder de la Federación Agraria provincial, Alfredo De Angeli, advirtió que si el Gobierno “manda a la Gendarmería, que mande también las ambulancias. Nosotros no nos movemos”. Mientras los productores agropecuarios mantienen varados miles de camiones en el interior del país, en las grandes ciudades los supermercados exhiben anuncios informando a sus clientes que los faltantes de alimentos se deben al conflicto.
Muchas carnicerías pequeñas, las más perjudicadas, han tenido que cerrar sus puertas por falta de mercancía. “Una bandeja de lechón y una de cordero, eso es lo que queda para hoy”, explicaba un trabajador de un supermercado en el residencial Barrio Norte de Buenos Aires. Buenos Aires, EFE
Fernández demanda diálogo
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, convocó a un diálogo “serio” a los dirigentes agrarios, pero les pidió levantar la huelga que mantienen desde hace 15 días, en un discurso en un acto convocado por los peronistas ayer.
“Quiero convocar a todos los argentinos al diálogo. Les pido humildemente, como presidenta de todos los argentinos, levanten el paro para entonces sentarnos a dialogar”, sostuvo la mandataria ante miles de partidarios en un centro de convenciones. Ratificó que cree “profundamente en el diálogo democrático”, pero advirtió que el ejercicio del poder le ha enseñado que “es imposible tomar decisiones de gobierno que deje contentos al ciento por ciento” de los argentinos.
La Presidenta habló poco después de conocerse un comunicado de las cuatro entidades del campo en el que exhortaron al gobierno a abrir un canal de diálogo para una conciliación. “Llamamos a las autoridades a una instancia de diálogo que logre la reconciliación de los argentinos”, dijeron. Buenos Aires, AFP