El presidente de Ecuador, Rafael Correa, insistió ayer en que no permitirá que quede en la impunidad el “asesinato” de un ecuatoriano durante el ataque militar colombiano contra las FARC en su país, en el que fueron abatidos el líder rebelde Raúl Reyes y cuatro mexicanos.
“Si (Franklin) Aisalia era delincuente, guerrillero, no justifica que se asesine a un ecuatoriano en suelo de Ecuador por tropas extranjeras”, dijo Correa ante cientos de indígenas y campesinos que se concentraron frente al Palacio de Carondelet, sede del gobierno nacional en Quito.
“Este gobierno no va a permitir que este caso quede en la impunidad”, agregó. Quito, AFP