Después de más de 30 muertos en la gestión de Evo Morales, el día de ayer en Camiri se han producido los primeros heridos civiles frente a la intervención de las Fuerzas Armadas. En noviembre, en Sucre fue la Policía —la que ahora pide garantías—, en marzo son las Fuerzas Armadas y a partir de ahora la relación entre sociedad y gobierno se transforma, porque una vez tomada la decisión de usar la fuerza, ya no hay retroceso.
Más allá de los problemas de gestión y el acelerado desgaste, lo que llama la atención es lo desmemoriados que son algunos bolivianos. Me sorprende que los políticos de hoy en día, con su búsqueda del control total del poder y su mirada cortoplacista de los hechos, sean tan indiferentes o ignorantes de la historia. Quiero refrescarles la memoria.
1) A Hernán Siles Zuazo el pueblo lo quería, su gobierno contaba con apoyo, y por la inflación y la crisis económica el gobierno constitucional que debió ser de cuatro años duró sólo dos años y 10 meses, pero seis meses antes ya le habían pedido que se vaya. Conclusión: La legitimidad no basta, se necesita eficiencia de gestión.
2) Gonzalo Sánchez de Lozada dijo NO a la Asamblea Constituyente que estaba claramente instalada en la agenda pública desde el año 2000. Salió huyendo de madrugada. Después de ser el propulsor de la participación popular que redibujó el país, sólo se acuerdan de él para referirse al “genocidio”. Conclusión: No puedes detener un proceso histórico en curso, porque al cabo sólo te queda retirarte y dejar que siga su camino.
3) La crisis de septiembre-octubre del 2003 no empezó con “Fuera Goni”, empezó con demandas de auditorías a los municipios del lago Titicaca, la solicitud de liberación de Edwin Huampo, la demanda de los alteños de que retiren los formularios municipales Maya y Paya, los artesanos movilizados contra el anuncio de Impuestos Nacionales de reinscripción para el régimen simplificado, etc. Conclusión: Cuando la bola de nieve empieza a rodar, acaba en cualquier parte y a su paso arrasa todo.
Para muestra tres botones. El Presidente ya no es tan querido, por eso va con refuerzo de seguridad hasta a Oruro; por eso cuando en Villa Sebastián Pagador quiso hablar de la CPE le contestaban “¿y el agua, Presidente?, ¿y la leche?, ¿y el pan?” Más que por autonomías o descolonización, el descontento es por inflación.
Por otra parte, el Presidente se negó a aceptar el proceso autonómico y hoy no para a Santa Cruz ni disparando. Seis procesos autonómicos en curso y ya se empieza a discutir el tema en La Paz, Oruro y Potosí. La historia sigue su curso, y, cuidado que no le quede otra que retirarse sin laureles, y luego los enemigos —para quedar bien con el “pueblo”— también le hagan juicio de responsabilidades por los muertos.
Camiri pide al gobierno que cumpla un compromiso establecido hace muchos meses, pide ítems para salud y educación. Cuidado mañana digan: “Fuera Evo”. Cuidado que el asunto del NO al referéndum “ilegal” lleve a la solicitud de renuncia.
Al final de cuentas, que gane el SÍ en Santa Cruz no significa que el país desaparezca ni que sean autónomos al día siguiente; significa que, con o sin voluntad, igualito se tendrán que sentar y negociar.
*Jimena Costa B. es analista.
La legitimación de “el otro”
Cuando un grupo social, desde un núcleo familiar hasta un continente, debilita o hasta pierde los valores que permiten la convivencia, se convierte simplemente en un campo de batalla en el que gana el más audaz, el más fuerte o el más ladino.
Drama de la educación superior privada
¿Tiene usted algún dinero para invertir y no sabe en qué? Hágame caso: abra una universidad o centro educativo de lo que sea. Le irá muy bien. La universidad privada es el mejor negocio de los últimos tiempos. Se basa en la gran demanda que existe por la capacitación. Existe el convencimiento, entre la gente joven, de que la llave del éxito radica en algún tipo de educación.
En el nombre del pavo
Entre las cosas americanas que renominaron los conquistadores españoles, pocas tan mal bautizadas como la papa, el ananás y el guajolote. A la primera la llamaron patata, por despiste con la batata dulce; a la segunda le pusieron piña, porque su aspecto les recordaba el de la fruta del pino; y al tercero lo inscribieron en la culinaria como pavo.
Carne de burro
La guerra económica que se ha desatado contra el oriente boliviano parece que, al margen del aceite, el arroz, el azúcar y otros productos de la canasta familiar, también pretende sustituir la carne del ganado vacuno por el burro.
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