Las cuatro entidades rurales argentinas que encabezan la huelga de 16 días contra el aumento a los derechos de exportación de granos, llamaron ayer a los productores a una tregua mientras discuten con el Gobierno una salida al conflicto.
“Se convocó a los productores a estar en estado de alerta y movilización, al costado de las rutas, en una tregua mientras dura la negociación que acaba de comenzar en la Casa de Gobierno con (el jefe de gabinete) Alberto Fernández y (el ministro de Economía) Martín Lousteau”, confirmó un portavoz de la Federación Agraria Argentina que prefirió no dar su nombre.
La tregua es la primera señal concreta de diálogo entre las entidades rurales y el Gobierno desde que el jueves la presidenta Cristina Fernández pidió “humildemente” a los granjeros que levantaran la medida de fuerza para dar paso a una conciliación.
Los productores rechazan el aumento en los impuestos (derechos de exportación de 35 a 44%) de la soya y el girasol dispuesto por Lousteau el 11 de marzo, por considerarlo confiscatorio y de neto corte fiscal.
El Gobierno, en cambio, sostiene que los impuestos son “redistributivos” porque evitan que los productores trasladen al mercado interno los altos precios que reciben por su producción en el mercado internacional.
Argentina es el mayor exportador mundial de harina y aceite de soya y las exportaciones de origen agropecuario equivalen al 52% del total de las ventas externas del país. Buenos Aires, AP