De nuevo, no puedo eludir el manoseado asunto del diálogo Gobierno-prefectos. Las cosas están yendo tan mal que cada vez se aleja más la probabilidad de una solución consensuada, que podría calificarse de civilizada. Pero una cosa queda clara: nadie osará poner en duda el empeño que los obispos han dedicado a conducir las cosas por el buen camino, frente a la tozudez, la incapacidad y la ceguera, principalmente, del Gobierno. En cuanto a tozudez, habrá que señalar también a los autonomistas, con la diferencia de que ellos están en el camino de la historia, mientras que el Gobierno retrocede al monolítico centralismo que pertenece a la antihistoria.
Mi amigo y agudo columnista Puka Reyesvilla (dos apellidos en uno, imagino que para diferenciarse del ´Bombón´) lo ha graficado en su artículo del viernes utilizando el palíndromo o capicúa ´Evo no ve´ (léase al revés y comprobará que es lo mismo). Pues sí: se ha llegado a tal ingobernabilidad que unos comunarios asesinan a unos mineros. No es la primera vez que impera la cavernícola justicia comunitaria. Ni policía ni fiscales hacen cumplir la ley. El Ministro de Gobierno se niega a que los guardianes del orden vigilen las calles en el referéndum ´de facto´ en Santa Cruz. Los cruceños movilizan una peligrosa milicia civil, compuesta de jóvenes, unos con muy buena intención, otros con resabios violentos comprobados. En Chuquisaca eligen a una señora Prefecta porque la población rechaza al que impuso el Gobierno. El afectado replica que instalará su gobierno en el exilio, desde un pueblo vecino. Como De Gaulle en Londres, pero menos. En Camiri hay bloqueo y corre la sangre.
En el mismo periódico del viernes, otro hábil columnista que luce el armonioso apellido portugués de Estremadoiro, se duele, y con justa razón, de la hambruna que sufren muchas víctimas de La Niña (meteorológica) porque la otra no tan niña (Ministra de Agricultura) rechazó 20.000 quintales de harina por la sinrazón de que eran donación de los Estados Unidos. Había pues que devolver la harina que mancillaba nuestra ´dignidad´. Esto me recuerda aquella otra paparruchada argentina de ´Perón cumple, Evita dignifica´. Los argentinos todavía soportan las consecuencias de aquellos alardes populistas. El Gobierno del MAS, con el propósito de reventarle el negocio al jefe del Comité Cívico cruceño, prohíbe la exportación de aceites vegetales. Los pequeños y medianos productores son los más dañados porque no cuentan con los grandes recursos del industrial autonomista. También se resiente el transporte pesado que se enfrenta al Gobierno bloqueando las vías entre oriente y occidente. Hasta el Presidente peruano lamenta no poder importar soya boliviana.
Vistas estas pocas muestras del caos que se va agravando, sin que nadie ceda un milímetro, a los obispos no se les puede pedir que resuelvan tantos problemas. No les queda más que seguir siempre dispuestos a cooperar al bien común pero denunciando a quienes no han querido escuchar el clamor de la reconciliación y de la paz. Mientras tanto, se han empezado a oír demandas de renuncia de Don Evo. ¡Ojo!: ´En el comer y en el rascar, todo es empezar´, dice el refrán.
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
El retorno de Cuba
Dios ha querido, por sus siempre insondables razones, que Fidel Castro siga viviendo cuando han comenzado las reformas políticas y económicas que permitirán la participación del sector privado en la producción de alimentos en Cuba.
Óleos, non sanctos
Finalmente, Don Evo y Alvarito dieron un zarpazo contra el neoliberalismo, el libre mercado y la ley de la oferta y la demanda. Tengo que confesar que en lo personal la medida me ha tranquilizado, porque ya comenzaba yo a dudar de mis convicciones, y de mi capacidad de lectura.
¡Joven! Haga fila
En cierta ocasión, un artista exhibía una hermosa escultura de un elefante tallado en piedra. Una persona maravillada con la obra de arte se le acercó y preguntó cómo había logrado un elefante tan perfecto. El escultor miró su obra y respondió: "agarré una piedra de mármol y le saqué todo lo que no era elefante".
Economía al verrés
En mis 39 años de vida profesional, nunca he visto un gobierno —en Bolivia o en el extranjero— que tome tantas medidas en contra de la producción o del empleo, como las que está tomando el actual Gobierno.
(Locura), revolución e inmovilismo
Curioso escenario éste en el que prácticamente todos los bolivianos coincidimos en que lo que necesitamos con urgencia es unidad, sensatez y serenidad, mientras los sectores de poder y las minorías eficientes se empeñan en romper a golpe de martillo el delicado cristal construido por milenios, que ha hecho posible esta entidad que nos cobija bajo el nombre de Bolivia.
Yo soy la Voz y la Verdad
El problema con el Estado no pasa sólo porque interviene en la economía desarticulando todo el sistema de precios y desequilibrando el mercado. Su mayor peligro reside en el sometimiento del ser humano. Sucede cuando le señala con su dedo flamígero lo que tiene que hacer. Hincha su pecho para decirle con su mirada paternalista que él representa la moral.
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Encuesta del día
Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía