La diabetes ataca a más niños del país El tipo de enfermedad que afecta a los menores de edad es la de tipo dos, que era característica de los adultos. La causa es la mala alimentación.
Cada vez más niños y niñas bolivianos son diagnosticados con diabetes tipo dos, enfermedad que era característica en personas adultas y que está asociada a los malos hábitos alimenticios, en particular, a la obesidad.
“El fenómeno es que, como la obesidad se ha convertido en una epidemia en el país, ahora la cantidad de niños obesos es cada vez mayor, y sucede que la diabetes tipo dos, que antes se veía sólo en adultos, ahora se detecta en niños y jóvenes, por el cambio de hábitos alimenticios”, explica el endocrinólogo del Hospital Obrero, David Maldonado.
El Gobierno no posee un registro oficial sobre la incidencia de este mal en los niños, aunque se calcula que cerca del 10% de toda la población lo padece.
La medicina clasificó a la diabetes en dos tipos: uno y dos, siendo este último el más frecuente. “La diabetes uno afecta predominantemente a niños y jóvenes y es inmunológica (se nace con la predisposición a adquirir el problema). La de tipo dos era una enfermedad que afectaba sobre todo a personas mayores”, porque los adultos tienden a subir de peso con facilidad y porque no hacen actividad física, sostiene el especialista.
No obstante, en la actualidad, cada vez más niños y niñas bolivianos desarrollan este tipo de diabetes por falta de cuidados en su alimentación, es decir que ingieren la llamada comida “chatarra”, alta en grasas y carbohidratos, como pizzas, pollo frito, papas fritas, hamburguesas, además de gaseosas y caramelos. Las consecuencias son la obesidad.
Coincidentemente, el Centro de Educación e Información Vivir con Diabetes, en su programa Insulin For Children, atiende a más de 100 niños en siete departamentos del país, con educación diabetológica, tanto para el enfermo como para su familia.
En el Hospital del Niño de La Paz, seis niños se internaron el 2007 con diagnóstico de diabetes (de diverso tipo) y otros 28, menores de 10 años, fueron hospitalizados por problemas de obesidad, según Viviana Salazar, pediatra de ese nosocomio.
Dos de los síntomas más frecuentes de la enfermedad son el exceso de sed y orinar con frecuencia; sin embargo, hay personas que no presentan indicios.
Las personas con diabetes tipo dos pueden vivir con dieta y haciendo ejercicio físico, para quemar calorías, sin necesidad de usar insulina (la sustancia que permite la adecuada asimilación de glucosa en las células).
En cambio, en la de tipo uno (que por lo general se manifiesta desde los primeros días de haber nacido hasta los 18 años), los pacientes necesitan inyectarse insulina para vivir.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo hay alrededor de 180 millones de personas con diabetes y es probable que esta cifra se duplique hasta el 2030.
Ejercicio y alimentación para prevenir
ALIMENTACIÓN
Nutrición • Según la nutricionista y dietista de la Clínica Petrolera, Mariela Pozo, los niños deben comer verduras, frutas, cereales y, sobre todo, hacer ejercicio para prevenir la enfermedad de la diabetes. Las verduras, según explicó, pueden estar crudas o cocidas, aunque “mejor si sólo se les da un hervor para que no pierdan sus vitaminas y propiedades” nutricionales. Respecto a las frutas, Pozo recomienda que los niños coman con frecuencia frutas frescas, sobre todo a media mañana para reforzar la energía que gastan en clases.
De la misma manera, recomienda que ingieran cereales que les pueden proporcionar fibra y nutrientes.
Respecto a los horarios, la especialista recomienda a las personas que coman en horas fijas, es decir: desayuno, almuerzo, té y cena, aunque “liviana y temprano”. Si se come algo a media mañana, es preferible verduras o yogurt.
EJERCICIO
Actividades • Según Pozo, para prevenir la obesidad, y posiblemente una diabetes, es recomendable que los niños y jóvenes hagan bastante ejercicio físico, ya que esto les ayudará a quemar grasas y calorías. Pozo explicó que hoy en día los niños ya no hacen mucho ejercicio físico porque prefieren ver la televisión o el internet y, por lo tanto, se vuelven sedentarios y trabajan su cuerpo muy poco.
“Deben correr y jugar para mantenerse activos”, señaló.
De la misma manera, el endocrinólogo del Hospital Obrero, David Maldonado, señaló que los niños, jóvenes o adultos que tienen diabetes tipo dos pueden vivir con una buena dieta y haciendo mucho ejercicio físico, porque éste “favorece el ingreso de la glucosa al interior de las células musculares y eso hace que la glucosa elevada se nivele (a rangos normales)”.
HÁBITOS
Perjudiciales • Según la dietista y nutricionista de la Clínica Petrolera, Mariela Pozo, reducir los malos hábitos alimenticios ayuda a prevenir la diabetes. El consumo excesivo de carbohidratos y grasas que se encuentran en la denominada comida rápida o “chatarra”, como pizzas, hamburguesas, gaseosas, pasteles y caramelos, entre otros, provoca una elevación del nivel del azúcar en la sangre, es decir, la diabetes. “Los niños van a comer lo que comen sus padres. Si los adultos tenemos buenos hábitos alimenticios, ellos los tendrán también”, aclaró la especialista. Por lo tanto, recomendó mantener un equilibrio sano en el consumo de los alimentos, sin necesidad de desechar del todo algunas prácticas. “Pueden comer un pollo frito o hamburguesa una vez al mes. Es bueno acostumbrar a los niños a tomar agua”.