El ex marido de Ingrid Betancourt, Fabrice Delloye, declaró ayer a la AFP que teme que la rehén franco-colombiana “esté a punto de morir o ya esté muerta”, tras las declaraciones alarmistas de las autoridades colombianas sobre su estado de salud. “Lo que me angustia es la declaración del Gobierno colombiano y me pregunto si no disponen de informaciones que ignoramos”, que pronto darán a conocer, dijo Delloye. La salud de Ingrid Betancourt, rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde hace seis años, es “muy frágil”, dijo el viernes una fuente oficial colombiana. Betancourt sufre de hepatitis B recurrente. París, AFP