“Si el Gobierno no pone interés para resolver, en corto tiempo, el problema generado por la prohibición para exportar aceite, el país podría paralizase en pocos días”, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Guillermo Morales.
Después de los bloqueos a los recintos aduaneros de Cochabamba y Santa Cruz por parte del transporte pesado y ante la amenaza de radicalización de sus medidas de presión, Morales dijo que esa institución está extremando esfuerzos para tener contacto con el Gobierno y evitar que se paralice toda la actividad económica. “Si esto ocurre, los efectos serían muy negativos en imagen, pérdidas e incluso pago de salarios a los trabajadores”.
En ese marco, exhortó a las autoridades a que piensen en “por lo menos aplazar la vigencia del Decreto 29480, que prohíbe exportar aceite, para que las partes en conflicto puedan establecer un mesa de negociación”.
Desde el punto de vista de la Cámara de Comercio, el Gobierno y el sector privado deberían establecer un mecanismo de concertación que podría estar plasmado en un decreto supremo de manera que públicos y privados, despojándose de circunstancias coyunturales, elaboren proyectos para el desarrollo económico y social del país.
Con relación a la propuesta del Gobierno de comprar soya a los productores para luego exportarla como materia prima, Morales dijo que este hecho sería como “retroceder 30 años”, considerando que Bolivia exporta productos con valor agregado.