Los contratos en anticrético, figura que se presenta sólo en Bolivia, son cada vez menos atractivos para los propietarios de inmuebles, asegura Nelson Bejar, gerente nacional de Recuperaciones del Banco Unión.
La dificultad de poder encontrar alternativas de inversión para acomodar el dinero del anticrético ha provocado que la oferta de anticréticos caiga en los últimos años, en especial en la ciudad de Santa Cruz.
"La gente prefiere alquilar los departamentos o los locales comerciales antes que darlos en anticrético. Creo que los contratos en anticrético tienden a desaparecer", vaticina Elizabeth Aguirre, de la inmobiliaria Elyte.
"El alto riesgo está en que es cada vez más difícil encontrar opciones que no tengan hipotecas o gravámenes. La recomendación es no tomar anticréticos con hipotecas; así como consolidar el gravamen", explica Bejar.