Los versos del célebre poeta mexicano Jaime Sabines inspiraron al lente de la fotógrafa boliviana Claudia Prudencio Aponte.
Texto: Jorge Quispe Fotos: Claudia Prudencio
Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor´. El vate mexicano Jaime Sabines se abandona al dolor en su poema ´Los amorosos´. Le sigue, muy de cerca, la fotógrafa boliviana Claudia Prudencio Aponte a través de sus imágenes. En ellas, el dolor de no sentirse querido cobra múltiples sentidos.
Inspirada en los desamores y los versos de Sabines, Prudencio regresa a La Paz con 14 historias “dibujadas con luz”. Regresa, porque la paceña de 33 años vive hace 15 en Querétaro, México, y está aquí porque aceptó una invitación del Espacio Simón I. Patiño para exhibir su trabajo. “Es mi lado artístico, porque en México hago fotografía de productos”.
“Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida. Y se van llorando, llorando la hermosa vida´, continúa Sabines. Claudia intenta transmitir con su arte estos momentos.
Una de sus imágenes muestra a una pareja desnuda abrazada que pareciera fragmentarse, deshacerse. La fotografía quizá podría llamarse “El hechizo comienza a romperse”, pero Prudencio prefiere no poner títulos a sus fotos. “No quiero guiar al espectador con lo que yo pienso”, explica.
Esta exposición enseña una faceta distinta de Prudencio, quien en Querétaro está especializada en la fotografía de productos, libros de cocina, reproducción de obras de arte, publicidad e imágenes editoriales. Esta veta artística le “llena el alma”, que se complementaría con las fotos que aún le restan por tomar: El Salar de Uyuni, los nevados y las Misiones Jesuíticas en Santa Cruz.
La búsqueda que no encuentra
“Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan”. Así como el poeta, Claudia toma centenares de fotos, realiza hasta cinco preselecciones y selecciones, espera cuatro días y, finalmente, consulta a su equipo para, al fin, elegir “la foto”.
“A veces, uno es el peor crítico. La verdad, el proceso de selección es el más difícil. Ahora, cuando estoy un poco confundida, pregunto a mis asistentes”.
´Los amorosos´ ha nacido entre cámaras digitales, un ordenador y programas como Photoshop, pero los inicios de Prudencio han sido con una máquina análoga. “Con ella es hasta romántico tomar una foto”. Pero la practicidad la ha llevado hasta las digitales. Sus preferidas son la D-3 Nikon y las alemanas Hasselbach.
¿Y por qué hablar del desamor? “Son historias que todos pasamos y esta es una manera de expresar lo que uno siente”, dice Claudia.
“Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan”, acota Sabines.
La muestra estará del 2 al 15 de abril en el Espacio Simón I. Patiño, ubicado en el primer piso del edificio Guayaquil en la avenida Ecuador, esquina Belisario Salinas. Luego regresará a México.