Un grupo de personas, formado por supuestos representantes de diferentes movimientos sociales, tomó ayer, por nueve horas, los cinco pisos de las oficinas del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), en demanda de la renuncia del director de la institución, Adrián Nogales, al que acusan de actos de corrupción.
Según uno de los trabajadores del Sernap, cerca de 40 personas, que no identificaron claramente su procedencia, ingresaron a esas oficinas a las 10.00 y les impidieron abandonar el lugar, cerrando la reja con una cadena, además de agredirlos verbalmente.
Entre los ocupantes, unos aseguraban ser del Chapare, otros del Consejo Indígena del Sur (Conisur) y otros del Territorio Indígena del Isiboro Sécure (TIIS).
Sin embargo, el presidente del Consejo de Pueblos Étnicos Mojos del Beni (CPEMB), Ernesto Sánchez, dijo que el Conisur no tiene autoridad en el Isiboro Sécure y que “esta toma es obra de un pirata maderero”. Edwin Camacho, director de Planificación del Sernap, informó a La Razón que algunos de los dirigentes están en un proceso por sacar madera, ilegalmente, del parque.
El edificio del Sernap, ubicado en la calle Francisco Bedregal (Sopocachi), permaneció cerrado hasta pasadas las 19.00 y las más de 30 personas que trabajan en la institución no pudieron abandonarlo sino hasta que los ocupantes llegaron a un acuerdo con las autoridades.
El viceministro de Medio Ambiente y Biodiversidad, Juan Pablo Ramos, quien se reunió con los representantes de la turba en dos oportunidades durante todo el día, explicó que tras la firma de un acuerdo se permitió la salida de los trabajadores a las 19.15.
Ramos precisó que el convenio implica la investigación de las denuncias de corrupción y malos manejos de la dirección.