Hace muchos años, tanto el joven Alfonso Prudencio Claure como yo estudiábamos en España. Él en Madrid, yo en Barcelona. Habiendo leído y apreciado sus artículos en Presencia, que entonces era semanario, me animé a escribir una carta de recomendación al director de una revista, cuyo nombre no recuerdo, dándole a conocer la calidad de los escritos del periodista boliviano. La cosa funcionó y Alfonso publicó sus trabajos en esa revista, por cierto, con un acento finamente cristiano. A su vuelta a Bolivia, inició su carrera que el próximo octubre cumple medio siglo y que ha merecido el Premio Libertad 2008, otorgado por la Asociación Nacional de la Prensa. ¡Acertada decisión! Su columna diaria ´La noticia de perfil´ es un benéfico solaz para los atribulados ciudadanos que vemos rodar cuesta abajo al país que tanto amamos. Los artículos de Alfonso, al que le devolvemos su nombre de guerra, Paulovich, se publican en un lugar preferente en la mayoría de los diarios del país. Pues bien, escribir todos los días un artículo de humor, de buen humor, es ya una hazaña de pocos. Hay que tener una tía Encarna en Cochabamba a quien pedir consejo. Ella goza de un sexto sentido inigualable para descubrir el lado jocoso familiar y pintoresco de la compleja vida cotidiana, incluso de la política. ¡Que Dios le conceda a Doña Encarna muchos años de vida!
Volviendo al asunto del humor, es fácil utilizar el hiriente sarcasmo, la broma ramplona, chabacana u obscena, la burla ofensiva, irreverente y descarnada. No. No es éste el estilo de Paulovich. En cambio, el humor de calidad descubre facetas ocultas a la vista de los políticos de palabra engolada o demagógica, a las personas de actitud estirada como palo de escoba. Hay que tener una vista y un olfato muy agudos para encontrar el lado risueño, jovial y cortés de la vida. Hay que empezar sabiendo reírse de sí mismo y no creerse el Narciso, el ombligo del mundo. El buen humor es una muestra de salud mental y es una ayuda invalorable para el trato amable con el prójimo. Lo contrario es lo que llamamos mal humor, que suele ser consecuencia de un carácter retorcido y amargado, del peso de muchas penas, o, en fin, de una úlcera de estómago. Con éstos nuestros semejantes tristes y dolientes conviene ser amables y tolerantes. Es bueno y generoso tratarles con buen humor.
Yo que, por viejo (adulto mayor, nos motejan ahora para consolarnos) conozco muchos recovecos periodísticos de nuestro medio, puedo atestiguar algo más, que Paulovich nunca confesará porque es un señor. Me refiero a la crítica injusta e intolerante de ciertos grupículos oportunistas instalados en alguna ideología de moda en tiempos no muy lejanos. Paulovich no respondió como se merecían. Prefirió hacer oídos sordos, con el mismo humor sereno, tolerante y amigable que es su buena manera de escribir. Pasaron aquellos tiempos malhumorados y quienes trataron de amargar a nuestro humorista se esfumaron como la colilla de un cigarrillo barato (cuando no era pecado fumar). Así que, en los peores momentos de la vida nacional, ´La noticia de perfil´ ha seguido aliviando nuestros pesares como una bocanada de aire fresco que todos necesitamos. Hay que agradecérsela.
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
El costo de la violencia
Los últimos acontecimientos acaecidos en Camiri, pidiendo entre otras cosas mil fuentes de trabajo, una vicepresidencia y otras "reivindicaciones"; los bloqueos del sector del transporte; la autorización del Gobierno que prorroga nuevamente la comerciali- zación de ropa usada; y los extraños indicios de irresponsabilidad funcionaria en los hechos de muerte en Epizana, reafirman el triunfo de la violencia y la desinstitucionalización sobre el Estado boliviano.
Tributos: Administrativo a judicial
El artículo 143 del Código Tributario boliviano establece que el recurso de alzada que se plantea ante la Superintendencia Tributaria es admisible sólo en contra de las resoluciones determinativas; las resoluciones sancionatorias; las resoluciones que denieguen solicitudes de exención,
El pacto es necesario. ¿Es posible?
El país necesita de un pacto para enfrentar los duros desafíos del presente y evitar que los conflictos de fondo no estallen rompiendo los débiles vínculos sociales en un país quebrado arriba y abajo. La alternativa al pacto es la violencia.
Rebus sic stantibus
En un artículo anterior se hizo referencia al dictamen de la comisión de tres juristas designada por la Sociedad de Naciones y emitida el 24 de septiembre de 1921, donde se señalaba: "Que, tal como ha sido presentada, la demanda de Bolivia es inadmisible, pues la Asamblea de la Sociedad de las Naciones no puede por sí misma modificar ningún tratado; la revisión de los tratados es de competencia exclusiva de los Estados contratantes".
Ediciones Anteriores
Encuesta del día
Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía