Tres estrategias buscan frenar la consulta cruceña El Canciller explica que apuestan al diálogo con apoyo de países amigos y que el estatuto sea analizado por la OEA. Rada dice que, si ello fracasa, tienen opciones constitucionales.
El enviado de la OEA • Dante Caputo declara, en el hall del Palacio de Gobierno, que explora las probabilidades de diálogo, pero con la idea de “no ser más molestia que ayuda”.
Cuando faltan 32 días para el referéndum del departamento de Santa Cruz, autoridades del Poder Ejecutivo manejan al menos tres escenarios políticos con el objetivo de frenar la consulta del domingo 4 de mayo; la última sería el estado de sitio.
El diálogo auspiciado por un grupo de países amigos, un pronunciamiento jurídico de la Organización de Estados Americanos sobre la legalidad del estatuto autonómico y, en último caso, un estado de sitio, son las opciones identificadas por este diario en una consulta con fuentes del oficialismo.
El canciller David Choquehuanca dijo que el Gobierno espera la visita de delegados de países amigos para que persuadan a la oposición política para iniciar el diálogo, con el fin de garantizar la unidad y evitar los enfrentamientos. “Vamos a agotar, hasta las últimas instancias, el diálogo”, insistió y advirtió que ningún país puede apoyar un proceso como el que impulsa Santa Cruz para el 4 de mayo.
Fuentes consultadas informaron que el oficialismo y la oposición concertaron que Brasil y Argentina, México y Colombia, apoyen el proceso iniciado por la Iglesia Católica.
Sin embargo, el Comité Cívico Pro Santa Cruz cuestionó la mediación. “Hoy le respondemos al MAS y a su amigos extranjeros: no vamos a negociar el voto de la gente”, dice el boletín.
Otra de las opciones reveladas por Choquehuanca es que el Gobierno presentaría ante la Secretaría Jurídica de la OEA el caso del estatuto autonómico para que se pronuncie sobre la legalidad del mismo. Sus “fallos son muy importantes, hacen reflexionar de que el camino que están queriendo optar no es el correcto”, sustentó.
Precisamente, desde ayer, se encuentra en el país una misión enviada por la OEA, y que está liderada por el subsecretario de Asuntos Políticos, Dante Caputo, quien explicó que exploran las opciones del diálogo, pero no descartó un “rol más activo”.
Caputo se reunió, por separado, con el presidente Evo Morales, el titular de la Cámara Alta Óscar Ortiz, y el de la Corte Nacional Electoral, José Luis Exeni. Tras el encuentro con Ortiz, el enviado de la OEA admitió que “la situación es compleja y difícil”. Antes, había subrayado: “Si somos más molestia que ayuda, no molestaremos”.
Desde Erbol, una red de radioemisoras, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, insistió en que el Gobierno apostará al diálogo y “si eso no resulta, evaluaremos la alternativa que constitucionalmente tenemos”.
Ante las versiones lanzadas desde el oficialismo de que habría una medida de excepción para Santa Cruz, Rada afirmó que “el estado de sitio es una herramienta constitucional válida”, pero evitó responder consultas en sentido de que si se descarta o no esta alternativa.
Luego reafirmó que el 4 de mayo la Policía no garantizará la consulta autonómica.
Tras la cita con Caputo, Evo Morales reconoció que la comunidad internacional está preocupada por la situación del país.
El diálogo político no se ha instalado a pesar de la intervención de la Iglesia Católica y, por el contrario, el referéndum de Santa Cruz ingresa en su recta final, en base a un proyecto de estatuto autonómico radicalmente opuesto al proyecto de Constitución que el oficialismo aprobó en Oruro, sin la oposición.
El Canciller recordó que el oficialismo busca, en el marco del diálogo, reencauzar las autonomías a la legalidad a través de su compatibilización con el texto constitucional de Oruro. “Ésta es una grandeza que muestra nuestro Presidente”.
El presidente del Senado, en La Paz “llamó a la serenidad al Gobierno” en medio de la falta de resultados en la facilitación del diálogo que inició la Iglesia, el 14 de marzo.
Glosario
MEDIADOR • El Diccionario de Ciencias Jurídicas explica que el papel del mediador consiste en conciliar las pretensiones opuestas y en apaciguar los resentimientos que puedan producirse entre las partes.