Los líderes cruceños anticiparon ayer una masiva reacción popular si el Ejecutivo llegase a dictar un estado de sitio regionalizado el domingo 4 de mayo, día en que se realizará el referéndum de aprobación de los estatutos autonómicos departamentales.
"Si el Gobierno lanza el estado de sitio, ese día saldremos a las calles 100 mil, 200 mil o un millón de personas. A ver si nos meten presos a todos. Ojalá las Fuerzas Armadas no se presten a este juego político que busca la confrontación", advirtió ayer Luis Núñez, vicepresidente del Comité Cívico pro Santa Cruz.
El diputado Pablo Klinski (Podemos) coincidió en que la reacción de resistencia popular será inmediata. “Somos dos millones de cruceños que saldremos a las calles“, amenazó, tras responsabilizar al ministro de Gobierno, Alfredo Rada, de alentar el conflicto en Santa Cruz. "No dudo de que el ministro de la muerte" (refiriéndose a Rada) esté intentando generar conflicto para hacer estado de sitio", señaló.
Rada recordó ayer que el estado de sitio es una figura reconocida en la normativa legal boliviana, un día después que fuentes políticas y militares revelaron a La Razón que existe un plan para acuartelar a las unidades militares acantonadas en Santa Cruz el día de la consulta.
El prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, declaró desde Trinidad que la declaratoria de estado de sitio sólo empeoraría la crisis actual. "En los últimos años hemos visto que ningún estado de sitio funcionó. Es simplemente echarle gasolina al fuego", dijo.
Entretanto, el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, consideró que la crisis política que atraviesa el país no es razón suficiente para declarar un estado de sitio y apeló al diálogo.