Los comercios en Cuba abrieron sus puertas para vender electrodomésticos a la población, una de las “prohibiciones” revisadas por el presidente Raúl Castro.
La medida se sumó a la autorización dada el último lunes para que los isleños se alojen en hoteles internacionales y una ampliación de los servicios de telefonía, entre otras.
Decenas de cubanos se agolparon frente a los centros comerciales para comprar productos, pero sobre todo para mirar y lamentar los precios elevados en pesos convertibles (CUC), constató la AP. Un CUC equivale a $us 1,08.
Personas que portaban cajas de ollas arroceras o de DVD esquivaban una pequeña cola formada en la capitalina “Galerías Paseos”, mientras custodios no permitían que los reporteros tomaran fotografías.
Un hombre que adquirió una motocicleta roja y plateada por 754 CUC ($us 814) dijo que la posibilidad de comprar legalmente era algo “que debía haberse hecho desde hace mucho tiempo”.
Unos metros más allá, una mujer identificada como Mercedes Orta le dio la razón: “El socialismo no tiene nada que ver con que la gente viva un poco más cómoda... ahora hay que considerar los precios”, agregó con una mueca de tristeza.
Un sencillo DVD que se comercializaba en la tienda “Dita” por 119 CUC ( $us 128) se vendió la semana pasada en el mercado negro por $us 170.
El salario promedio en Cuba es el equivalente a $us 19 que son 408 pesos cubanos (la otra moneda local), pero muchos reciben estímulos en divisas y se mantienen altos subsidios en la alimentación. La salud y la educación son completamente gratuitas.
Cifras oficiales calculan que el 60% de la población tiene acceso a monedas fuertes, gran parte por recibir remesas familiares.
En la tienda “Carlos III” del barrio Centro Habana se ofertaban periféricos de computadoras, cables, teclados y lectores de discos, pero los dependientes aseguraban que los equipos completos incluyendo su tarjeta madre aún no habían llegado. La Habana, AP