Antes de escribir esta columna, me detuve por un momento a pensar en el perfil característico de mis lectores; esto claro, sobre la optimista presunción de que tengo lectores, y aún más, en la cantidad suficiente como para poder hablar de un perfil. Hecha esta necesaria aclaración, y ante la ausencia de datos fidedignos, solamente me queda suponer que quienes se animan a zambullirse en las páginas de opinión, deben ser hombres y mujeres de un nivel socioeconómico relativamente elevado (que puedan darse el lujo de comprar el periódico todos los días, o tener acceso permanente a la internet), en una franja etarea de treinta años en adelante. Dicho de otro modo, quienes estamos en el asunto de escribir y leer la parte del periódico que no tiene figuritas ni anuncios publicitarios, debemos ser ya no tan jóvenes, sino más bien mayores, o adultos contemporáneos, o cualquiera de las clasificaciones elegantemente pensadas para categorizar a los que ya estamos un poco viejitos.
Estamos entonces, estimado lector, en esa categoría de ciudadanos que deben enfrentar todos los días los permanentes desafíos tecnológicos que nos plantea la vida cotidiana. Hemos tenido que afrontar, ya creciditos, primero la comprensión y luego la utilización de aparatos como el fax, la computadora personal, el teléfono celular, el correo electrónico y la internet. Y resulta que cuando a duras penas hemos podido domar estos bichos, y nos sentimos orgullosos de nuestra modernidad y actualidad tecnológica, la brutal velocidad de desarrollo de nuevas tecnologías nos amenaza nuevamente con postrarnos en la obsolescencia.
Mientras todavía nos encontramos pataleando para convertirnos en decentes navegantes de la internet, ya nos están pasando por encima las ´novedades´, que en muchos casos cuando llegan a nuestros ojos han dejado de serlo hace mucho tiempo. Teléfonos Inteligentes (Smartphones), Asistentes Digitales Personales (PDA\'s), Computadores Personales de Bolsillo (Pocket PC\'s), Protocolos de comunicaciones inalámbricas como Bluetooth, tecnologías inalámbricas de compatibilidad como Wi-Fi, formatos de tarjeta de memoria flash como microSD, sistemas operativos móviles, formatos de audio e imágenes digitales comprimidos (mp3, mp4,…), nuevas redes de telefonía móvil como 3G, sitios web de videos digitales como Youtube, sitios web periódicamente actualizados (blogs), y como no, el arrollador Facebook, un sitio web de redes sociales virtuales creado por un muchachito que hoy, a sus 24 años, es el multimillonario más joven del mundo.
La suma de toda esta ciencia aplicada está generando para nosotros un salto tan trascendental como lo fue el descubrimiento del correo electrónico; pero, le tengo malas noticias: aprender a usarlas es mucho más difícil y la alternativa de levantar las manos nos convertiría rápidamente en cromañones. Acá no hay opciones, ya nos subimos al tren, y no hay cómo bajarse. Aliste la billetera, la paciencia y la tenacidad para recorrer este nuevo vía crucis on-line, y busque la compañía de algún indocto de su calibre para compartir logros y frustraciones, pues si acude a algún adolescente, al cabo de la tercera sesión correrá el riesgo de convertirse en homicida. Y justamente, esto se trata de todo lo contrario, se trata del esfuerzo continuo para comprender y comunicarnos
mejor con nuestros hijos. Esa será probablemente la principal recompensa, pues si usted está pensando que esta vuelta al colegio lo hará más eficiente en su trabajo, esto es falso: El tiempo ahorrado con el uso de todos los aparatejos es mucho menor al tiempo invertido en la insufrible investigación.
*Ilya Fortún es comunicador social.
De populistas en América Latina...
Revisando lo que escriben columnistas de varios países, encontré un artículo muy corto, pero tremendamente expresivo y que se puede aplicar a muchos de nuestros presidentes.
Georgette Camacho y el surrealismo
Tan solo en su agonía… novela de la escritora Georgette Canedo de Camacho, trata de la represión en la época de las dictaduras militares donde se muestran los claroscuros de la condición humana.
La inflación que se viene
Muchas señales ya, como para no abrir el paraguas. Apenas ha pasado un trimestre de este año y ya nos sabe a corto. Mientras la política doméstica se incendia rápidamente, la economía mundial se encargará de atizar el fuego.
El acompañante feliz
Conocí a mi mujer cuando se disponía a correr la Doble Copacabana en un Dodge Polara, acompañada por su prima. Con su padre logramos disuadirla del intento.
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Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía