El agro levanta por un mes el bloqueo contra Cristina Al cumplir tres semanas de huelga, los productores levantaron ayer la medida. Quieren un “diálogo profundo” con el Gobierno sobre la soya.
RUTA EXPEDITA • Un bus transita en Gualeguaychú, en la vía internacional Ruta 14, luego de que ayer se levantó el bloqueo.
Los productores agrarios de Argentina resolvieron ayer en una multitudinaria y entusiasta asamblea en Gualeguaychú (230 km al noreste de la capital) suspender por 30 días la huelga que lleva tres semanas y levantar los cortes de rutas.
Miles de productores y dirigentes, que están en conflicto tras el anuncio oficial de aumentar los impuestos a la exportación de granos, tomaron la decisión para “que se restablezcan las condiciones para un diálogo sereno y profundo” con el gobierno, según una proclama leída en el mitin. “Deseamos aportar propuestas, escuchar razones y buscar juntos soluciones”, indica el documento, pero exhorta a las autoridades a “tomar nota de la movilización de 21 días, que no tiene precedentes en la historia del país”.
Los máximos representantes de la Federación Agraria, la Sociedad Rural, las Confederaciones Rurales Argentinas y la Confederación Intercooperativa Agropecuaria no eligieron Gualeguaychú por causalidad para anunciar la tregua. En la localidad de la provincia de Entre Ríos se produjo un corte de ruta que se transformó en el foco de resistencia del sector más intransigente de los pequeños y medianos productores.
Entre los gritos de “¡Argentina! ¡Argentina!” y el flamear de decenas de banderas celestes y blancas, el dirigente Mario Llambías hizo el anuncio esperado: la suspensión por un término no mayor de 30 días de la huelga de comercialización de granos y carnes, aunque continúa el estado de alerta y movilización. “Vamos a analizar una agenda y queremos tener soluciones y no promesas para los problemas de los productores de granos, leche y carne”, indicó.
Llambías anticipó que pedirán al gobierno la constitución de una Mesa de Política Agropecuaria, e instó a que en ella se sienten personas que tengan poder político, pero que también sepan qué pasa en el campo.
Los productores habían suspendido el viernes pasado la huelga por 24 horas a pedido de la presidenta Cristina Kirchner para dialogar. En esa ocasión, los interlocutores fueron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Martín Lousteau, pero ante la falta de acuerdo, reanudaron el paro.
La mecha que incendió el conflicto en el campo argentino fue la decisión del Gobierno de aumentar del 35 al 44% el impuesto a las exportaciones de soya, el “oro verde” que cubre la mitad de las 30 millones de hectáreas cultivadas en el país. Los tributos representan unos $us 10.000 millones anuales, frente a un cálculo global de rendimiento de la cosecha de unos $us 24.000 millones, y es rechazado por los productores del campo.
El Gobierno argumenta que las retenciones son una herramienta para que no se disparen los precios internos frente a los fuertes aumentos del precio mundial de los granos. Buenos Aires, AFP