El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, expresó ayer a través de una carta su malestar con la actitud de un efectivo de Seguridad Física Privada, quien sacó una granada el martes en su oficina durante una negociación entre el sector policial con integrantes del Alto Mando Policial.
Además, alertó que su intervención estará sujeta a un cambio de actitud. Recalcó que sólo así proseguirá la mediación.
Ayer, la Policía desalojó por la fuerza a un grupo de efectivos del batallón que intentó tomar la Conferencia Episcopal, mientras que cuatro mujeres se instalaron en la COB.
Seguridad Física firmó un acuerdo con la Policía luego de mantener una huelga de 15 días en Cochabamba. Durante esa protesta, incluso uno de ellos amenazó con suicidarse. Lograron un aumento salarial y que se los incluya en el escalafón.
Desde el lunes, volvieron al conflicto, en La Paz. Demandan un bono extra, más aumento salarial, uniformes, armamento y víveres, además de vacaciones.
El Defensor del Pueblo criticó que el martes ingresaran a su oficina por la fuerza; que luego de que se consiguió una reunión con autoridades policiales, se quedaran para “presionar”.
Aproximadamente a las 18.15 del martes, se inició una reunión con integrantes del Alto Mando Policial, pero sobrevino “el exabrupto de uno de los delegados, de exponer una granada con la intención de causar daño. (Eso) confirma la actitud agresiva de parte de ustedes... que pone en riesgo la vida de las personas”.