La Sociedad Protectora de Animales Soprama-Bolivia denunció ayer que un ciudadano derramó veneno en el suelo de la plaza Murillo y provocó la muerte de más de 20 palomas.
El asesinato se produjo a vista de los transeúntes, que también fueron testigos de la agonía de las aves que caían una a una sobre la calle Ayacucho. Sus cuerpos fueron arrinconados por los peatones a un costado de la vía. Según Anakarlem Mercado, representante de Soprama, el proceso de envenenamiento es cruel, porque tiene que pasar de 20 a 40 minutos para su efecto total.
Mercado aseguró que no es la primera vez que matan palomas en la plaza Murillo y los alrededores. Esas aves son el principal atractivo de la plaza Murillo, en la urbe paceña.