Es interesante ver cómo evolucionan las corrientes políticas a lo largo de la historia humana. En Bolivia, como reflejo de esta realidad, ocurre lo propio, aunque últimamente nos han tomado como conejillos de Indias ´iluminados´ ideólogos extranjeros. Primero fueron los neoliberales y hoy es la izquierda transgénica: la primera, casi nos destruye; la segunda, nos está destruyendo.
La izquierda transgénica del MAS es una pseudo izquierda, a la que se le han insertado ´genes´ de otras ´especies´: racismo indigenista y el fascismo, principalmente. Esta no es una izquierda clásica. Los propios izquierdistas la rechazan, aunque algunos la aceptan por conveniencia.
Los rasgos del racismo indigenista son muy claros en el discurso y en las políticas del MAS. Desde que Evo Morales llegó al gobierno, los niveles de intolerancia racial han aumentado a niveles nunca vistos en Bolivia. El odio y el resentimiento étnicos son, hoy, parte de la vida nacional. ¡Quieren venganza! Se está haciendo del odio racial un método de lucha política; el propio Presidente lo estimuló desde su primer discurso en el Congreso. Se está instrumentalizando burdamente a los indígenas en beneficio de un partido político, sin importarle el grave estigma que les pueden causar en el futuro.
Para el MAS, los únicos que tiene derechos plenos en Bolivia son los aymaras y los quechuas. Pretenden hacer un neocolonialismo al mando de estas dos etnias. Las otras 34 etnias existentes son un simple colgandijo. Los mestizos, ni se diga, son meras ´comunidades urbanas e interculturales´, como los llama su proyecto de Constitución; comunidades de ciudadanos de segunda, con derechos limitados. Aunque los mestizos sean la verdadera mayoría del país.
Esta visión racista no es propia del socialismo. El socialismo planteó la lucha de clases y el MAS plantea la lucha de razas. Karl Marx decía que el motor de la historia era la lucha de clases. Adolf Hitler, que ´los seres humanos producto de la mezcla de razas son despreciables. En esto, Morales está más cerca del nazismo de Hitler que del socialismo de Marx.
El segundo gen que contamina la izquierda transgénica es el fascismo, caracterizado por: la acción de masas de sus movimientos sociales; con amenazas, terror y violencia; actos públicos grandilocuentes; desprecio de lo intelectual y a la institucionalidad; idealización de una sociedad mítica del pasado; y aliento y apoyo al militarismo. Esta es la izquierda transgénica que gobierna Bolivia, un verdadero engendro político mutante. Los resultados son evidentes a dos años de gobierno: un país brutalmente dividido; una democracia violada, incluida la libertad de expresión; una economía descontrolada; una crisis institucional sin precedentes; una total falta de gestión
pública; una absoluta falta de seguridad ciudadana y jurídica. En suma, un país sin presente ni futuro. Cuidado, un ´Estado´ en terapia intensiva como Bolivia no está para experimentos irresponsables.
*Jimmy Ortiz Saucedo es ingeniero agrónomo.
Abril en el olvido
"El pueblo boliviano, de composición plural, desde la profundidad de la historia, inspirado en las luchas del pasado, en la sublevación indígena anticolonial, en la independencia, en las luchas populares de liberación, en las marchas indígenas, sociales y sindicales, en las guerras del agua y de octubre, en las luchas por la tierra y territorio, y con la memoria de nuestros mártires, construimos un nuevo Estado".
De los dichos a los hechos…
Las afirmaciones que aparecen en la renuncia del ahora ex portavoz de la Presidencia confirman, más que la crisis interna del Gobierno, que en Bolivia como en cualquier parte y en cualquier época es cierto eso de que "cuando la estulticia es muy grande, seguro que hay un plan", como decía hace muchos años un editorial de "Temas en la Crisis", escrito por José Luis Cueto.
Vigilia fecunda sobre el Beni
No sé si fue la lluvia pertinaz que se agazapó silenciosa y empezó a caer en la noche, haciendo que mi subconsciente empiece a enhebrar frases tristonas sobre el sino de mis paisanos, porque llueve en el valle y toda esa agua termina templando anegaciones en los llanos benianos.
Europa ante la crisis estadounidense
La opinión pública europea es consciente desde hace ya mucho de que EEUU, tras la crisis de las hipotecas de alto riesgo (subprime), la caída del dólar, el descomunal déficit externo, el aumento del desempleo y la desconfianza reinante incluso entre los agentes económicos, está a punto de entrar en plena recesión.
Ediciones Anteriores
Encuesta del día
Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía