A un mes del referéndum cruceño, el gobierno del presidente Evo Morales instruyó a los embajadores gestionar ante los países que están acreditados, el rechazo a este proceso, porque pone “en peligro la unidad y la estabilidad democrática”.
Este instructivo fue emitido por la Cancillería el 16 de marzo, según reveló el miércoles el periodista Carlos Valverde, en su programa “Sin letra chica”. El vocero del Palacio, Iván Canelas, negó que exista una campaña contra el referéndum cruceño.
No obstante, el instructivo pide que “de forma inmediata, procedan a hacer las gestiones al más alto nivel político en los gobiernos ante los cuales están acreditados, para solicitar se pronuncien en sentido de que no reconocerán procesos electorales y sus resultados, que no sean contemplados en la Constitución Política del Estado y que pongan en peligro la unidad y estabilidad democrática en el país”.
Plantea, además, explicar la posición del Gobierno sobre la base de que los referendos para aprobar los estatutos autonómicos están al margen de la ley y rompen la institucionalidad democrática, poniendo en riesgo la estabilidad de Bolivia y la región.
Pide señalar que están de acuerdo con las autonomías, dispuestos a compatibilizar el texto constitucional con los estatutos y solicitar a la comunidad internacional pronunciarse para que “los dirigentes (cívicos) renuncien a sus propósitos sediciosos”.
SITUACIÓN
Plazo • El referéndum sobre el estatuto autonómico se realizará el 4 de mayo, según decidieron las autoridades cruceñas.
Rechazo • El Gobierno asegura que este proceso no goza del respaldo internacional necesario para un acto democrático.
Mediación • Un grupo de países amigos explora en el país la posibilidad de facilitar un diálogo y superar la crisis.