La ley que prohíbe fumar en lugares públicos en el Distrito Federal entró ayer en vigor en la capital mexicana, en medio de fuertes críticas de los dueños de restaurantes, bares y cantinas que aseguran que reducirá drásticamente sus ganancias.
En un país donde al menos 147 personas mueren cada día como consecuencia del tabaco, la Alcaldía capitalina se ha puesto a la vanguardia del combate contra el tabaquismo, que sigue en alza, especialmente entre jóvenes, según estadísticas oficiales.
La nueva Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores establece que “todos los espacios públicos cerrados del Distrito Federal deben ser cien por ciento libres de humo del tabaco”.
De este modo, ha quedado prohibido fumar en lugares como empresas, escuelas, oficinas, hospitales públicos y privados, ascensores, escaleras interiores o vehículos públicos. Según la Encuesta Nacional de Adicciones 2002, 26,4 por ciento de los mexicanos entre 12 y 65 años eran fumadores. México DF, EFE