A pesar de que todo confirma el estado de ingobernabilidad que sufre el país, no cesó —aunque sí se enfrió— la voluntad de la Iglesia a favor de un diálogo entre el Gobierno que defiende a rajatabla el insostenible proyecto de “Constitución de La Glorieta”, y las autoridades autonomistas cruceñas que el miércoles pasado lograron movilizar a más de 100.000 personas que apoyan el referéndum sobre el estatuto autonómico. Ante estos hechos, la última declaración del Cardenal fue suficientemente clara: “es imposible facilitar el diálogo, mientras vemos campear aún la desconfianza recíproca, las presiones y la violencia”. Desconfianza en el Gobierno incompetente, así como en el Prefecto cruceño que abusa del insulto sin medida. Violencia que se produce cada vez que algunos ciudadanos —opositor o no— enarbolan pañuelos blancos como símbolo de paz y los milicianos del MAS que los insultan y apalean.
Por fin, el Presidente de la República se ha dado cuenta de que el país se va al garete. El pasado martes buscó al Cardenal por segunda vez para rogarle la intervención eclesial a fin de bajar la tensión a punto de reventar. Anteriormente, Don Evo había desautorizado a la Iglesia: “los curas a rezar y no a hacer política”, dijo entonces. De hecho, Don Evo y sus principales colaboradores se han propuesto recluir a la Iglesia a la sacristía. No advirtieron que ella tiene una reconocida autoridad moral sobre el pueblo, católico o no. Cualidad de la que el Gobierno carece.
Por otra parte, la oferta de mediación de la OEA y de los cancilleres de los países más cercanos, corrobora el hecho de la peligrosidad de la situación política y social por la que transita Bolivia. Hay que agradecer su buena disposición. Pero, queriéndolo o no, certifican que el gobierno de Morales se tambalea. Las frecuentes y numerosas “renuncias” de autoridades gubernamentales y, sobre todo, la dimisión-acusación-destitución del vocero del Palacio, son otras señales de que el Gobierno tiende a resquebrajarse. Afortunadamente, el entrometido presidente venezolano, Hugo Chávez, no ha tomado parte en este juego. Lo hubiera complicado y maleado aún más.
También los ex presidentes constitucionales se reunieron para analizar el delicado momento. No hubo comunicado final, pero sí declaraciones personales de las que se deduce un profundo desengaño y ninguna perspectiva de pronta y efectiva solución. Los más optimistas coinciden en que vivimos en un limbo ingrato y sin horizonte.
El Ministro de la Presidencia, por su parte, implora a los medios de comunicación a que contribuyan a salvar la unidad nacional en peligro. ¿Qué unidad: la de una sola nación, unida en su variedad, actitud que sí apoyamos con lealtad; o la imposición de un pensamiento único dictado por un Gobierno autoritario que no ha logrado encontrarse a sí mismo? ¡Pero si desde el Sr. Presidente, pasando por su ministerio del ramo y su ex portavoz caído en desgracia, han estado ejerciendo el papel de fogoneros de una locomotora desvencijada a punto de reventar! ¡Tarde piaste ministro, diría el gaucho! ¡Y que salga lo que Dios quiera, aunque no hay que subestimar las mañas del diablo…!
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
Los monstruos que inventáis
Lo peor que puede hacer un inventor de monstruos es olvidar que el monstruo es inventado y terminar teniéndole miedo. O, dicho de otro modo, si crees (como Hitler y Goebels) que una mentira repetida muchas veces llega a ser verdad, o parecer verdad, nunca debes olvidar que es básicamente una mentira.
Ser eficiente
Aún recuerdo aquel irredento auditorio de empleados públicos, ante el cual hice uso de mis más depuradas técnicas de orador, disertando acerca de la Gestión de la Eficiencia. Para mí, fue un fracaso de antología.
Los Colorados producen iPhones
En cuanto la champa guerra entre oficialismo y oposición —regiones sube de tono, le propongo algunas ideas sobre política industrial que probablemente nunca hagamos, pero que conste que las discutimos, por lo menos.
Constitución y Estatutos Autonómicos
Hay diferencias substanciales en la manera que han surgido ambas propuestas. La Constitución nació de una convocatoria con elección nacional de constituyentes y un largo proceso nacional. Fue aprobada en Oruro por la gran mayoría de constituyentes que persistieron en ese proyecto hasta el fin, a pesar del bien orquestado asedio de quienes se oponían a ella para abortarla.
Borges y los piqueteros
La biblioteca “Miguel Cané”, en el barrio bonaerense de Boedo, es un modesto local de techos altos y viejos anaqueles y pupitres de lectura, que se ha convertido en un sitio de peregrinación cultural para todo visitante más o menos alfabeto que llega a Buenos Aires.
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