Tras el deceso del minero Benito Alípaz y su esposa María Vásquez, quienes fallecieron el viernes en Oruro al explotar una carga de dinamita en sus cuerpos, se gestiona que ocho de los 10 hijos que dejaron en la orfandad sean recibidos en los hogares de Aldeas Infantiles SOS.
“El lunes se coordinará actividades a efecto de que sea el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) el que se haga cargo o bien Aldeas Infantiles SOS, para que (los hermanos) no se separen ya que ahí realizan grupos familiares”, dijo el fiscal a cargo del caso, Aldo Morales.
Aldeas Infantiles SOS es una institución que brinda hogar a los niños y niñas huérfanos.
Morales contó que los hijos permanecen actualmente al cuidado de su tío en Huanuni. De los 10, sólo dos son mayores de edad. “Los otros tienen de tres a 16 años y deben estar a cargo de alguna institución benefactora”.
El viernes, después del mediodía, una explosión de dinamita en plena plaza 10 de Febrero de Oruro terminó con la vida de los esposos. El hecho se produjo luego de que doña María, tras discutir con su ex esposo, huyó de él al ver que el hombre encendió la mecha, según el fiscal Morales.
“Auxilio, tiene dinamita”, fue lo último que gritó doña María. Alípaz la alcanzó, “la abrazó, cayeron al suelo y en ese momento se produjo la explosión”, relató.
El fiscal a cargo dijo que Alípaz se habría comprometido el jueves a pagar una pensión de Bs 100 por cada hijo menor de edad. “Parece que el viernes los dos llegaron junto a los cooperativistas mineros. Ellos discutían por ese asunto económico”, señaló.
Después de conocer la muerte de sus padres, el primogénito contó: “Éramos una familia normal, pero hace dos años tenemos problemas de dinero y las peleas eran por ese motivo”.
Sobre la deuda, el fiscal explicó que se anula porque el principal autor falleció. “El tema se extingue por muerte del autor”.