Rudy Tintaya y Humberto Soria, los miembros del Batallón de Seguridad Física Privada (SFP) acusados de tenencia y fabricación de explosivos asfixiantes e instigación, fueron puestos en libertad ayer porque, según la justicia, se violó su derecho a defenderse.
Ambos policías fueron acusados de gasificar la escuela Cuba en medio del conflicto de SFP.
“La Fiscalía incurrió en un defecto absoluto al no proceder con la recepción de la declaración de ambos detenidos, lo cual es un derecho irrenunciable”, sostuvo el juez 8º de Instrucción en lo Penal, Róger Valverde.
El fiscal Róger Velásquez explicó que “supuestamente no se ha ejercitado su derecho a defensa, pero en cuanto fueron detenidos, no se comunicaron con su abogado y se firmó un acta donde renunciaban al patrocinio de un abogado de defensa pública”.