Los propietarios de la empresa comercial Orión, que operaba en Cochabamba, huyeron del país con el dinero de más de mil ahorristas, según verificó la fiscal Patricia Guevara, que sigue el caso de oficio en esa ciudad.
Un comunicado de la Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras (SBEF) informa que “ante denuncias y reclamos de varios afectados, el 1 de abril del 2008, la fiscal Patricia Guevara, de la ciudad de Cochabamba, allanó los locales de Orión en esa ciudad, descubriendo que los responsables habrían huido del país, llevándose el dinero de más de mil personas”.
La fiscal Guevara, en entrevista con La Razón, confirmó que en las oficinas de Orión, en la zona noreste de la capital valluna, se encontró “que el lugar estaba abandonado, donde no habían ni papeles y ni una sola computadora, y que sólo se hallaron muebles”. Indicó que en el domicilio de uno de los dos copropietarios de Orión, William Baino, éste no fue ubicado y que en el lugar explicaron “que se fue a resolver unos negocios al exterior”.
La fiscal indicó que aún no se conoce el monto que habría estafado esta empresa.
En este marco, la SBEF, a través de una solicitada, advierte nuevamente a las personas que entregaron su dinero a Roghel (entidad comercial que afectó a 15 mil personas), que puede suceder lo mismo con esta empresa, por lo que sugiere exigir lo antes posible la devolución de su dinero. Orión captaba ilegalmente dinero de la gente y ofrecía altos intereses.
Roghel y Orión tienen similitudes
Las investigaciones realizadas por los peritos policiales relacionaron a Orión con la empresa comercial Roghel, y establecieron que ambas utilizaron el mismo procedimiento para recibir dinero del público, según un informe de la Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras (SBEF).
En este contexto, la entidad reguladora del sistema financiero sugiere a los fiscales asignados y a las autoridades judiciales que conocen el proceso contra Roghel, adopten las medidas correspondientes y oportunas contra los responsables y cómplices de Windsor Goitia Chappy (propietario de Roghel), evitando de esta manera que éstos, burlando la confianza del público, salgan del país (al igual que Orión) con el dinero que les fuera confiado.
Goitia sólo tiene una cuenta corriente por 1,1 millones de dólares depositados en el Banco Bisa. Según él mismo, son aproximadamente 15 mil sus “socios o inversionistas”, aunque la Policía comprobó que la empresa es unipersonal. Goitia ahora está arraigado y el caso sigue su curso en los estrados judiciales.
OFRECIMIENTOS
Atractivo • Estas entidades no reguladas captan ilegalmente recursos de la gente y ofrecen una elevada rentabilidad, entre el 8 y 10 por ciento al mes, al explicar que invierten fuera del país.
Anzuelo • La empresa Orión también ofrecía a la gente que cuenta con capital, acceso a la adquisición de un departamento o una vivienda, o un automóvil o bus.