Entrevista a Jorge Carlos Lattini goleador atigrado de los 70
La voz gruesa que le caracterizaba cuando hacía declaraciones para el periodismo en su época de jugador, otra vez se hizo sentir para hablar del pasado y del Centenario stronguista.
´Muchas gracias por la llamada, pasó tanto tiempo desde que salí del fútbol boliviano, de qué vamos a hablar´, fueron sus primeras expresiones.
Gracias a su comadre, la esposa de Ricardo Fontana, y al internet, Jorge Carlos Lattini está al tanto de lo pasa en Bolivia.
El rubio goleador atigrado en 1977, vive en la ciudad de Chabás (Santa Fe), Argentina.
¿Recuerdas cómo se da su llegada a The Strongest?
Yo llego a Bolivia procedente de Paraguay. Jugaba en el Club Nacional de ese país, el presidente que compró mi carta de actuación fue don José María Andrew y llegué a La Paz con la ilusión de todo jugador que llega a un club grande, triunfar y ganar títulos para la afición.
¿Te identificaste de entrada con las características del club?
Los años que defendí los colores de The Strongest me identifique con la entidad, pero también me tuve que ir buscando otros horizontes, pero sin duda que quedan el amor, cariño y un respeto muy grande por los momentos que uno vivió en cada temporada y los títulos que alcanzamos para que Strongest sea más grande.
La hinchada aún te recuerda como un gran goleador.
Y yo le agradezco por todo el amor y afecto que me hicieron sentir cuando estaba en el club y ese cariño se lo retribuía con goles en cada partido.
¿Cuántos goles marcaste?
No tengo ese dato, pero cuando comenzó la Liga estaba entre los goleadores del equipo con Ovidio Messa y el “Zorro” Bastida, quien también eran goleadores con muy buena cuota efectiva.
¿Qué era lo mejor del Tigre?
Se tuvo una gran capacidad de conjugar una serie de jugadores con mucho fervor por la casaca y, sobre todo, mucha unidad. La gente decía que no teníamos mucha técnica y que éramos muy duros, pero igual, por el temple que teníamos, sacábamos resultados en todos lados y eso era lo que importaba al final.
¿Podemos hacer nombres de tus compañeros del 77?
Desde el arco con Luis Galarza, Mario Concha, Eduardo Angulo, mí compadre el ´Tano´ Fontana, Ovidio Messa, el inolvidable Luis Iriondo, el ´Zorro´ Bastida, el motorcito era Ruiz, Carlos Camargo, es decir, jugadores con mucha entrega y actitud, quienes dejaban todo. Mil perdones si no menciono a los demás, pero los tengo presente a todos.
¿Qué recuerdos te trae si le hablo de Bastida y Cañelas?
Los mejores, todos muy buenos jugadores. A Wilfrido Cañelas hace muchos años que no lo veo, en cambio con el que siempre estamos en contacto es con el ´Zorro´ Bastida, que se convirtió en un hermano en La Paz y pese a que ha pasado el tiempo y él vive en otra ciudad, nos frecuentamos. Mario Concha es otro con el que chateamos, está en Miami.
¿Los clásicos bolivianos?
Partidos muy disputados con Bolívar una entrega total de ambos equipos. En mi mente todavía esta el primer clásico de la Liga con un estadio repleto. Perdíamos uno a cero con un penal que convirtió mi amigo Troncone, luego empató Bastida y tuve la oportunidad de marcar el gol de la victoria. En general, siempre tuve la oportunidad de marcar goles porque contaba con grandes compañeros.
¿De dónde nace Marraqueta?
Esa fue una broma de Ovidio Messa por el color de la piel que tenía y la similitud que existía con la tan conocida marraqueta que se vende en La Paz, un pan distinto y muy agradable.
¿No te molestaba?
Para nada, son bromas que tenían los compañeros de equipo y repito que en esa época primaba mucho la unidad del grupo y gracias a ello conseguimos muchas cosas para la institución como el primer título de la Liga en la ciudad de Cochabamba cuando le ganamos a Oriente Petrolero por tres goles contra uno.
¿Cómo era tu relación con los jugadores de Bolívar ?
Bien, dentro la cancha cada uno defendía lo suyo, pero luego de los partidos nos sentábamos a tomar un café con Troncone, Solórzano en el Club de La Paz, cerca al Obelisco en el centro mismo de la ciudad de La Paz.
¿Estás al día de lo que ocurre en el fútbol boliviano?
Ingreso mucho al internet y siempre estoy viendo la edición digital que tienen en La Razón, de lo que están haciendo los ex compañeros como Galarza que dirige en el Beni a un equipo de esa ciudad. Yo estoy abocado al trabajo particular que tengo.
¿Qué mensaje le haces llegar al club en sus 100 años?
Sólo puedo decirles que tengo un eterno agradecimiento por la cantidad de amigos que coseché durante los años que estuve en el Tigre. Para mí es una satisfacción saber que todavía se acuerdan de mí y que la gente del The Strongest, en especial esa afición tan maravillosa, me tiene en cuenta luego de tantos años. Al club decirle que siga adelante con todos los proyectos y que tenga un lindo Centenario y muchos más por cumplir.
Fuimos jugadores con mucho fervor por la casaca y sobretodo con mucha unidad