Mientras el referéndum cruceño avanza, el Gobierno no encuentra la fórmula para frenar este proceso, al que califica de ilegal.
En tres días, el presidente Evo Morales manejó discursos distintos sobre este tema: el sábado atacó a los líderes de Santa Cruz y ayer les pidió diálogo, aunque horas después el viceministro de Justicia, Wilfredo Chávez, anunció que demandará por sedición a los impulsores de esa consulta.
De igual manera, los movimientos sociales afines al MAS están divididos, unos a favor de movilizarse en contra de la consulta y otros que optaron por la resistencia pacífica al proceso.
"Cualquier solución a temas políticos, a temas económicos, pasará sobre todo por el diálogo, por las negociaciones; por tanto, por entendernos y apostar que nuestro Gobierno, junto al sector opositor, busquemos soluciones a las demandas históricas del movimiento popular", declaró ayer el Jefe de Estado. Contrariamente, el sábado aseveró que “si (la Contraloría) investigaría el manejo económico que hacen los prefectos departamentales, con seguridad irían a la cárcel“. Luego calificó al proyecto de estatuto cruceño como sedicioso.
Ayer, el viceministro de Justicia, Wilfredo Chávez, dijo que los líderes cruceños "están cometiendo el delito de sedición" y anunció que acudirá a la Fiscalía para que sean procesados.
El jefe del MAS en Santa Cruz, Édgar Rivero, indicó ayer que optaron por la resistencia pacífica a la consulta. "No se va a participar, más bien se solicitó a la Corte Departamental Electoral no enviar ánforas al área rural".
El líder de la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz, Ramiro Galindo, coincidió: "No vamos a participar en ese referéndum, pero tampoco vamos a quemar ánforas, ni bloquear". Mientras, los colonizadores anunciaron que el 19 de abril definirán medidas de presión y en San Julián aprobaron un bloqueo desde el 3 de mayo, según el presidente del Comité Cívico, Félix Martínez. Los campesinos, de acuerdo al dirigente Salustio Flores, también aprobarán movilizaciones.