Ocho efectivos del Batallón de Seguridad Física Privada de La Paz (BSFP), junto a cuatro mujeres y tres niños, iniciaron ayer una huelga de hambre en la Federación de Maestros Jubilados, ubicada entre las calles Colón y Comercio, de La Paz.
Con el rostro cubierto y letreros en la mano, los policías exigen el incremento salarial del 50%, denunciaron que los fondos económicos, que son depositados por las empresas privadas que contratan sus servicios, “van a cuentas privadas del Comando General”, y pidieron una investigación del tema.
“Estaremos en huelga hasta que las autoridades cumplan con sus promesas. Exigimos el incremento salarial conforme suban los precios de la canasta, queremos que se investigue la corrupción que hay en los pagos de salarios, eso debe ir sólo al TGN, esos malos manejos”, exclamó ayer Jhonny Romero, representante del BSFP de Cochabamba.
Los miembros del BSFP amenazaron con activar una granada de gas a miembros del Alto Mando, cuando negociaban en las oficinas del defensor del Pueblo, Waldo Albarracín. Al día siguiente, hubo un enfrentamiento con la policía antimotines y niños de la escuela República de Cuba sufrieron las consecuencias de una gasificación. Dos policías fueron detenidos por la Policía y la Fiscalía, sin embargo, un juez vio que hubo errores con la aprehensión y los dejó libres.