Entre llanto y temor, niños, ancianos, mujeres, minusválidos y empleados del municipio de El Alto salieron ayer por la tarde por las ventanas del edificio de cinco pisos, después de que un grupo de mujeres tomó las instalaciones.
El comandante de la Unidad de Bomberos de esa ciudad, coronel Freddy Tórrez, informó que lograron evacuar a 52 personas a través de las escaleras y a cinco minusválidos y mujeres de pollera que tenían miedo a la altura; se las tuvo que bajar por roldanas (sistema en el que un bombero abraza al afectado y baja por los cables asegurados).
“Nos llamaron a las 17.30 porque un grupo de mujeres tomó el edificio sin ningún aviso y procedió a cerrar todas las puertas y no dio tiempo a la gente que hacía trámites, reclamos o a los funcionarios a salir. Los jóvenes fueron evacuados por la escalera, pero los ancianos, niños, minusválidos y algunas mujeres no podían y tuvimos que usar las roldanas, que se aseguraron en el techo del edificio”, dijo Tórrez.
El edificio municipal que fue tomado por las dirigentes de la Federación de Mujeres de El Alto se encuentra al inicio de la avenida Juan Pablo II, sector norte de la ciudad. Ahí trabajan más de 100 empleados ediles de las direcciones de Gestión Social, Deportes, Educación y la Oficina de Defensa del Consumidor.
El grupo de dirigentes tomó las instalaciones exigiendo que la directora de Gestión Social, Marlene Acosta, renuncie al cargo, la acusan de haber cometido irregularidades y de maltratar a las funcionarias.
En respuesta, Acosta declaró que es una “vendetta”, por el despido de varias trabajadoras, que eran a la vez dirigentes de la Federación. “Se inició procesos judiciales porque no cumplieron su trabajo y se demostró que maltrataban a los niños. Si ellas quieren yo me someto con pruebas a cualquier proceso”, dijo.