El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, explicó ayer que las 6.000 centrifugadoras nuevas que Irán instala en Natanz (centro) pertenecen a una nueva generación y son cinco veces más capaces que las 3.000 ya instaladas en esa planta atómica.
Ahmadineyad, en un discurso en Teherán, subrayó que las pruebas sobre el éxito de esas nuevas máquinas de enriquecimiento de uranio, “finalizarían en tres meses” y rechazó de nuevo las presiones de Occidente para que Teherán suspenda sus actividades atómicas. “La instalación de 6.000 centrifugadoras nuevas es un paso simple si lo comparamos con la importante experiencia técnica que han obtenido nuestros expertos” en el ámbito nuclear, dijo el mandatario iraní.
“Nuestros logros científicos son muy grandes en cuanto a la cuestión de la aleación, los cálculos justos y el empleo de nuevos métodos (...) hoy día nadie puede quitar la tecnología nuclear de las manos de los iraníes”, agregó. Ahmadineyad hizo esta declaración en una ceremonia celebrada con ocasión del “Día Nacional de Energía Atómica”, que conmemora el primer aniversario de la producción por Irán de combustible nuclear a nivel industrial y del enriquecimiento de uranio. Teherán, EFE