La Caja Nacional de Salud confirmó que dos de los tres policías que fueron secuestrados, golpeados y asesinados por pobladores de Epizana en Cochabamba el martes 26 de febrero tenían bajas médicas fraguadas.
Los policías Willy Alberto Álvarez Cuevas, Eloy Vidal Yupanqui Flores y Wálter Ávila Fernández fueron linchados por pobladores de Epizana el 26 de febrero porque, según testigos, fueron a extorsionar a los pobladores. Álvarez y Yupanqui tenían baja médica ese día, por lo que no fueron a trabajar.
Según la explicación del director de la Comisión de Prestaciones de la Caja Nacional de Salud (CNS), Hernán Villarroel, “Álvarez tenía baja médica hasta el 8 de febrero, sin embargo, se escribió un ‘2’ por delante, para que figure un ‘28’”.
Luego complementó: “En el caso de Yupanqui, ni siquiera se encontró una historia clínica”, y después afirmó que esa baja médica no fue otorgada por la Caja Nacional de Salud (CNS).
El sargento Álvarez Cuevas, destinado a trabajar desde el 15 de enero en la cárcel de El Abra, se encontraba con baja médica otorgada por el galeno Mario Rivera de la CNS, quien presuntamente ordenó descanso domiciliario desde el 1 de febrero. El policía Yupanqui, miembro de Tránsito, el 15 de enero también estaba de baja otorgada por el mismo doctor, desde el 20 hasta el 26 de febrero.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Alberto Castillo, manifestó que la investigación “va por buen camino” y ratificó que los cinco aprehendidos guardan detención en el penal de San Sebastián. Anunció “doblar esfuerzos para hallar a los autores”.
DETERMINACIONES
Circular • El 4 de abril, el comandante policial de Cochabamba, coronel José Copa, envió una circular a todas las unidades donde, en su punto 8, prohíbe a los uniformados emitir información a los medios de comunicación.
Contenido • Según Copa, ese documento “nunca fue emitido por su persona” y desconoce su contenido. Sin embargo, según fuentes policiales, se impartió esa orden a raíz de la información que se filtraba sobre el caso de Epizana.