Uno no sabe qué pensar cuando se informa por los medios que los masistas se han convertido en enemigos acérrimos de los bloqueadores de caminos. Ellos —el MAS— que impusieron el bloqueo como medio de lucha, ahora destrozan camiones a pedradas, pegan a los choferes, azotan a las cholas, hacen hambrear a los niños, y obligan a quienes protestan a huir despavoridos de los caminos para no correr la suerte de la tan malhadada ´justicia comunitaria´.
Cuando Evo Morales era sólo dirigente cocalero se convirtió en el filósofo del bloqueo. Lanzaba alegatos encendidos justificando las trancas y los parapetos en los caminos, afirmando que había que ahogar a los productores y terratenientes cruceños. El actual Presidente mantuvo así paralizada la ruta Cochabamba-Santa Cruz, a su antojo, durante días y hasta semanas, intermitentemente. Los contratos extranjeros cancelados a la agroindustria cruceña por no llegar a tiempo a los puertos, y la mercadería que se perdió por la irresponsable política de Evo Morales fue tremenda. La filosofía del caudillo cocalero era ahogar económicamente a una región, a tiempo de paralizar el país entero. Las pérdidas no entraban en sus registros.
Pero había algo más que la gente ha olvidado o que ha querido mirar para otro lado. Durante los bloqueos de caminos, el narcotráfico crecía como la espuma. Espuma blanca como la cocaína. Cerrados los caminos y la carretera troncal, los aviones colombianos aterrizaban y decolaban trayendo dólares y llevándose el sulfato base para cristalizarlo y hacer clorhidrato en sus fábricas de Colombia. Finalmente, no sabemos si los bloqueos se hacían para fastidiar al Gobierno o para facilitar el tráfico de la droga, lo que, sin duda, era un negocio fantástico. Mas, el hecho es que no había una semana que en Bolivia se pudiera circular libremente por su territorio. Ahí estaban los bloqueadores en su oficio de sembrar de piedras las rutas y de tumbar arbolones que obstruyeran todo paso vehicular. Si ahora, por ventura, alguien tumba árboles para bloquear un camino, aparecerán centenares de monjes masistas convertidos, a su conveniencia, en fanáticos defensores del medio ambiente.
Además —y esto sí que se ha ignorado a propósito— los cocaleros aprovechaban la ausencia policial y militar para asesinar a quienes quedaban aislados en el Chapare. Fueron varios los militares y policías que padecieron de crueles torturas, de muerte y desaparición. Si lo de los desaparecidos es algo que espeluzna y que cuando aparece un hueso por ahí se lo atribuyen a ´la dictadura´, no hay que olvidar las veces que hubo que desenterrar cadáveres en el Chapare, que ya figuraban en las listas de desaparecidos. Las descripciones de las masacres eran espantosas y en el MAS nadie sabía nada de nada. No había un responsable ni por el narcotráfico ni por los asesinatos. Nadie los ordenaba. Sólo se oía la voz de Evo Morales que lanzaba apologías a los bloqueos y filosofaba sobre la ´única´ defensa que tenían los pobres.
Ha pasado el tiempo y ahora, en mala hora, el MAS está en el poder y Morales es el Presidente. Pero ahora, claro, bloquear caminos es criminal, es la antipatria. Ahora, al que impida el paso por alguna ruta hay que majarlo a palos. Ahora, la filosofía del bloqueo ya no es la única defensa de los pobres, sino el sabotaje de los ricos a la revolución pacífica y democrática. Todo el MAS, en coro, deplora contra esas medidas trogloditas. Y S.E. es el primero.
Es obvio que son medidas trogloditas. Nadie está de acuerdo con los bloqueos por ningún motivo. Nada justifica que se coarte el derecho constitucional de la libertad de movimiento a las personas. Seguiremos censurando esa forma de lucha política. Pero que no venga el MAS ni S.E., ni sus ministros, a darnos clases de patriotismo, y a querernos convencer de que los bloqueos hacen un daño enorme a la economía del país. Eso ya lo sabíamos. Ese es un cinismo, un impudor. Como sucede habitualmente en Bolivia, el MAS está bebiendo de su propio veneno. Y se lo tiene que tragar.
*Manfredo Kempff S. es escritor y diplomático.
El día después
Existen percepciones muy polarizadas respecto a qué va a pasar el 5 de mayo: unos creen que Santa Cruz va a ser ya autónoma, a otros les han hecho creer que Bolivia desaparece. Yo creo que el presidente Morales aún no ha decidido si va a intentar amplificar su derrota con el uso de la fuerza y creo que el prefecto Costas aún no ha decidido qué medidas puede aplicar —sin caer en la ilegalidad— para satisfacer las expectativas de los cruceños.
La elusiva pobreza
La pobreza es el cáncer que agobia a la mayor parte de las naciones. Cada ideología tiene su propia solución ‘perfecta’; sin embargo, la observación empírica apunta hasta ahora, a una sola estrategia exitosa.
La participación de los niños y niñas
Los niños no comprenden mucho lo que sucede a su alrededor", "no pueden tomar decisiones en aspectos importantes de su vida", "como padres es nuestro deber decidir por ellos".
¡Duro con ellas, Sofía!
Tengo una nieta de cuatro años llamada Sofía, que suele alegrar a todos con su carácter jovial y simpático. De vez en cuando, sin embargo, se enfrenta a objetos que no consigue dominar, y entonces pierde la paciencia y se convierte en una pequeña fiera.