La Unión Europea se ofrece para facilitar el diálogo en Bolivia Los 27 países miembros de la Unión Europea, a los que además se sumaron otros 16, señalaron su preocupación por la crisis boliviana y por el “peligro para la coexistencia pacífica del país”. Evo Morales llamó a movilizarse por la unidad.
SANTA CRUZ • El jueves, el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Branko Marinkovic (c), entregó material de campaña por el Sí a representantes de los pueblos indígenas de la región.
Mediante una declaración, los 27 países que conforman la Unión Europea (UE) se pusieron ayer a disposición del gobierno de Evo Morales y de la oposición para facilitar un proceso de diálogo, tras advertir que la falta de consensos entre ambos bandos “podría poner en peligro la coexistencia pacífica en el país”.
La declaración de la UE, a la que además se sumaron otros 16 países de la región, expresa su aflicción por la “situación de tensión” en Bolivia y por la “falta permanente de diálogo para superar dicha situación”, y agrega que “toma nota con inquietud del riesgo del recurso a la violencia, lo que podría poner en peligro la coexistencia pacífica en el país”.
Ante este panorama, los 43 países hacen un llamado para que el Gobierno y los sectores político-regionales de oposición asuman medidas para apaciguar el actual clima de tensión y generen condiciones para un diálogo sin condicionamientos, en el marco del respeto a las instituciones y el Estado de Derecho.
La UE se ofrece además para facilitar el proceso de acercamiento y destaca los esfuerzos que antes hicieron en ese sentido la Iglesia Católica, la OEA y el llamado grupo de países amigos.
“La Unión Europea se pone a disposición del Gobierno constitucional boliviano y de las fuerzas de la oposición para facilitar una aproximación que permita reanudar la concertación y restablecer la confianza, a fin de poder alcanzar un acuerdo consensuado sobre la reforma constitucional y las autonomías departamentales”, señala.
La declaración, que coincidió con un comunicado similar de la Comunidad Andina de Naciones que expresa “su preocupación por la situación política de Bolivia”, fue emitida a 23 días del referéndum cruceño para la aprobación de estatutos autonómicos, evento que enfrenta al Gobierno y a los opositores.
El 14 de marzo, la Iglesia Católica inició gestiones con el Gobierno y la oposición política y regional para instalar el diálogo, pero no logró resultados, y el 8 de abril advirtió que el conflicto podría desembocar en “confrontaciones con consecuencias imprevisibles de dolor y muerte”.
Con la misma intención, el 1 de abril llegó al país el secretario de Asuntos Políticos de la OEA, Dante Caputo, quien retornará el lunes para reunirse con los prefectos de la oposición.
Los gobiernos de Argentina, Brasil y Colombia, igualmente, enviaron a sus delegados que, entre el 3 y 6 de abril, sostuvieron intensas reuniones con el presidente Evo Morales y la oposición.
Rodolfo Stavenhagen, relator especial de la ONU, que es un consultor independiente elegido por el Consejo de Derechos Humanos, también expresó su preocupación por la situación del país.
El vicepresidente del Comité Pro Santa Cruz, Roberto Gutiérrez, señaló que “es una pena que el mundo entero esté viendo que en Bolivia pueda haber una confrontación, que obviamente es promovida por el Gobierno”, pero agradeció el gesto de la UE.
“Lo que nosotros pedimos de la comunidad internacional es facilitar un encuentro y no resolver nuestra crisis”, opinó el diputado y jefe de bancada del MAS, César Navarro, mientras que el senador Luis Vásquez (Podemos) dijo que sería oportuna la intervención de la Unión Europea, por ser “un observador neutral e imparcial”.
PAÍSES
Adherentes • Se sumaron a la declaración de la UE: Turquía, Croacia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia, países candidatos; Albania, Bosnia y Herzegovina, Montenegro y Serbia, países del Proceso de Estabilización y Asociación y candidatos potenciales, e Islandia, Liechtenstein y Noruega, países de la AELC miembros del Espacio Económico Europeo, así como Ucrania, la República de Moldova, Armenia, Azerbaiyán y Georgia.