El MAS decidió congelar el referéndum sobre la CPE El objetivo es que la población decida sobre un texto constitucional previamente concertado. Mientras, aún rige una ley de convocatoria.
EN LA VICEPRESIDENCIA • Álvaro García Linera ofrece una conferencia de prensa en la que criticó la consulta cruceña.
El Movimiento al Socialismo (MAS) optó por congelar la convocatoria a los referendos dirimidor y ratificatorio del proyecto constitucional aprobado por la Asamblea Constituyente, hasta consensuar el documento con la oposición política y regional.
"Así como está la dinámica política, estamos obligados, más temprano que tarde, a llegar a un acuerdo político para presentar un proyecto de Constitución", explicó a La Razón el jefe de la bancada del MAS en la Cámara de Diputados, César Navarro.
Dijo que la decisión de su partido y del propio presidente, Evo Morales, es que antes de presentar el proyecto constitucional "tiene que ser ineludiblemente discutido, debatido con las autoridades políticas de la media luna (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija) y a partir de esa discusión tener un consenso y ser presentado a la sociedad en su conjunto".
El 8 de diciembre del 2007, los constituyentes del MAS y sus aliados aprobaron en Oruro el proyecto de nuevo texto constitucional y un mes más tarde la mayoría oficialista en el Congreso aprobó la ley de convocatoria al referéndum dirimidor y ratificatorio del proyecto de Carta Magna, para el 4 de mayo. Sin embargo, la Corte Nacional Electoral rechazó llevar adelante el proceso por considerar que no existe respaldo constitucional.
Para ello, envió dos cartas al Congreso, que ahora se encuentran para análisis en la Comisión de Constitución del Senado.
El presidente de esa comisión, Luis Vásquez (Podemos), explicó que de acuerdo al procedimiento legislativo, lo que corresponde es que se reencauce la convocatoria al referéndum y se apruebe una ley de acuerdo a lo que establece la Constitución Política del Estado; sin embargo, aclaró que en este caso, al ser uno de los elementos centrales que provocó la crisis política en el país, "está en el corazón del conflicto o de la solución".
Por su parte, el vicepresidente del MAS, Gerardo García, ratificó que "para nosotros ya no es prioridad aprobar hoy o mañana; si esto se aprueba en dos, tres, cuatro meses, nosotros vamos a respetar, porque nosotros somos respetuosos del diálogo y veremos hasta cuándo tiene paciencia la gente, pero no hay plazos".